Al menos 10 locales han cerrado en el Centro Comercial Le Champ por demoras en la Gran Vía
Las empresas aseguraron que no cuentan con el flujo de clientes acostumbrado antes de la intervención de la zona.
A las 10:30 de la mañana de este martes, en la obra de la Gran Vía se ve un puñado de obreros construyendo el deprimido a la altura de Villa Campestre.
Por su parte, el Centro Comercial Le Champ, que anteriormente era el sitio de encuentro de estudiantes universitarios y residentes del sector, tiene una decena de locales con las esteras abajo o un volante que dice “Se arrienda”.
Lea aquí: Restituyen 200 hectáreas a víctimas de despojo en Aracataca, Magdalena
Karol De La Torre, encargada de relaciones públicas de Le Champs, indicó a Zona Cero que la no culminación de la obra ha sido “un gran enemigo” para los comerciantes.
Actualmente el centro comercial tiene 44 locales e islas, de los cuales —hasta hace poco— había 37 ocupados, no obstante, 10 negocios tuvieron que cerrar sus puertas.

“Los negocios que siguen están luchando cada día y abriéndole las puertas a los clientes, aferrándose al centro comercial, porque para nosotros es una tradición este lugar. Antes era el centro comercial más ‘pupi’ y lo sigue siendo, pero esto (la Gran Vía) no tiene doliente”, contó.
De La Torre confesó que los arrendatarios y propietarios están “desilusionados” e “inconformes”.
Destacó que los accesos al centro comercial han sido modificados en varias ocasiones por las obras, por lo que muchas personas no saben cómo llegar a Le Champ, si lo hacen por la carrera 51B o por la carrera 46. Además, fue enfática en decir que por la obra esas entradas “son horribles”.
Nuestras noticias en tu mano: únete a nuestro canal de WhatsApp y mantente informado de todo lo que sucede.
Incluso, reveló que han tenido que recurrir a un convenio con la Policía y tener su propia seguridad para garantizar que los comerciantes y visitantes no tengan problemas con los ladrones que aprovechan la soledad de la obra para hacer de las suyas.

“Hemos tenido reuniones con los ingenieros de la obra, la Contraloría, veedurías a nivel nacional, departamental y local y aun así esto no tiene cura”, expresó.
Aunque destacó que hay un cambio de personas a cargo y ahora están poniendo la cara. “Siempre hay un obstáculo, ahora se vienen las lluvias y esto se inundará, o si no están haciendo las redes, canalizando tuberías para acueducto o siempre hay algo para que se suspenda la obra”.
Reducción en las ventas
Janina Cabrera es comerciante en Le Champ y aseguró que su principal afectación es que “no hay tráfico de clientes por la obra” y que “los estudiantes no quieren llegar”.
Señaló que por la Gran Vía hay días que han cerrado todos los accesos del centro comercial, por lo que han tenido que cerrar el negocio porque no tienen clientes.
“Esto ha sido muy crítico, siempre amplían los plazos y nunca nos cumplen. Tengo ocho años y ni en la pandemia se había visto una situación como esta”, dijo.

Janina sostuvo que las ventas han bajado un 80%, ya que hay días en que su negocio tiene solo a cuatro o cinco clientes.
“Hemos tenido que recurrir en gastos de domicilio y esto nos ha perjudicado más”, afirmó Cabrera, quien tuvo que despedir a la trabajadora que tenía, porque no tenía con qué seguir pagando su salario.
“Yo tenía otra actividad económica y me tocó dejarla para atender el negocio, tuve que dejar de generar empleo”, manifestó.
Esta etapa de la Gran Vía inició en marzo de 2023 y ha tenido tres fechas de entrega: septiembre de 2024, junio de 205 y la más reciente: junio de 2026.

Sin embargo, los empresarios dudan de que esta última fecha sea la definitiva, pues el silencio de la obra dice más que mil promesas.
La Contraloría abrió una indagación por esta obra, que, a diferencia de su primera etapa en la Universidad del Norte, que duró casi dos años en construirse, superó unos insufribles tres años.
Y mientras la obra al fin concluye, los comerciantes lanzaron un S.O.S. a la comunidad para que Le Champ subsista ante su mayor enemigo: la demora de las obras.