Aída Bossa
El álbum de Aída Bossa cuenta con 13 canciones inspiradas en las rondas infantiles de los pueblos del Caribe Colombiano.
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Instagram Aída Bossa

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'Que no muera la tradición', el abrazo a la infancia que Aída Bossa convirtió en canciones

La artista presenta un álbum que rescata la memoria oral del Caribe y rinde homenaje a sus ancestros.

Cuando en los pueblos del Caribe Colombiano se escuchan frases como “pindero, pindero, tu mamá te parió encuero; sin camisa y sin sombrero”, se sabe inmediatamente que cerca hay un bebé en brazos que está siendo arrullado o una niña jugando a las muñecas con el mismo propósito.

Abrazar la infancia, los recuerdos en la casa de los abuelos, el encuentro “imperdible” con los primos en vacaciones y las noches de juegos y rondas con los amigos de la cuadra, es el objetivo principal de ‘Que no muera la tradición’, el nuevo álbum de la actriz y cantante, Aída Bossa.

La idea de hacer esta producción se vino gestando desde el 2001, cuando Bossa aún estudiaba teatro en Bogotá y utilizaba la tradición oral del Caribe –principalmente los juegos cantados- para descubrir y entrenar su voz.

“Cuando yo llegué a estudiar teatro a Bogotá tuve un choque cultural muy fuerte porque me vine muy niña. Entonces, en ese proceso de conocer mi voz y mi cuerpo, me encuentro con una investigación que hecha en Bolívar –en los años 60- por el etnomusicólogo norteamericano George List, quien guiado por los hermanos Zapata Olivella registró de manera escrita y sonora esos cantos que yo entonaba de niña. Muchos los conocía, otros no. A partir de ese momento tomé esas herramientas como mías, no solo para la clase de voz, se los cantaba a mis compañeros en la clase”, contó en diálogo con Zona Cero.

Y fueron precisamente esas herramientas las que la mantuvieron firme en su deseo de que el mundo conociera la riqueza cultural y la tradición de su territorio. Fue hasta 2017, cuando Bossa asumió el reto de interpretar a ‘La niña Emilia’, que esa llama se encendió con más fuerza para dar inicio a una carrera de 8 años invertidos en la construcción de esta producción discográfica.

“Yo dejé este proyecto quieto por muchos años porque iba a las disqueras y no me entendían el concepto ni lo que querían hacer. Pero después de grabar la banda sonora de la serie de ´La niña Emilia', me volví a conectar con esa idea y mientras ensayábamos el repertorio de la serie, le iba mostrando a mis compañeros músicos canciones como 'Pindero’, ‘El florón’, y las incorporábamos al repertorio. En 2018 lanzo el primer sencillo de este disco que es ‘Azúcar', un canto de velorio de angelito, que marcó el inicio de este sueño que ya hoy todos pueden escuchar”, manifestó.

Portada del álbum 'Que no muera la tradición'

Viaje sonoro por el Caribe

Desde un sexteto palenquero hasta el canto de vaquería, pasando por el bullerengue y la tambora, este álbum tiene una construcción sonora particular que hace que, en aproximadamente 30 minutos, se recorra la región Caribe en toda su extensión.

“Lo más bello de este álbum es que ninguna de las canciones tenía un ritmo definido cuando llegamos al estudio, yo las cantaba como lo hacía cuando era niña y revisábamos qué sonidos de la música tradicional iba más acorde a la musicalidad original de la ronda. Fue hermoso el proceso creativo”, expresó.

El álbum está compuesto por 13 canciones con un hilo conductor que narra la vida de las personas, desde la infancia con ‘La Marisola’ hasta la muerte con ‘Santo del día’.  Entre los temas de esta producción están ‘El vasito de agua’, ‘Platano maduro’, ‘Rorro’ , entre otros.

En lo que respecta a la portada de ‘Que no muera la tradición’, a primera vista pueda que para muchos no tenga una estética “elaborada”, pero sí es profundamente emocional. En ella se encuentra Aída rodeada de sus primos y su abuelo, en el cuarto donde se guardaban las herramientas que él usaba para ir “al monte”, en Arenal, Bolívar. Esa fue la manera que ella encontró para honrar las costumbres y saberes que le fueron entregados por sus antepasados.

“Cuando yo empiezo a buscar la portada, casualmente me manda mi mamá esta foto para algo me quería contarme y yo dije: tengo la foto de la portada. Porque este álbum es un homenaje a la infancia. Ahí está todo. Cuando miras la foto y la detallas te das cuenta que es una foto familiar, mi abuelos con sus nietos. Es un homenaje a él y a las personas que me han impulsado a ser lo que soy hoy”, rememoró.

 

Alegria Ri Palengue

Otro de los objetivos de Aída con este trabajo musical era resaltar el poder, la tenacidad y conocimiento de la mujer afropalenquera. Por eso, la única canción inédita que tiene este álbum es ‘Alegria Ri Palengue’, como homenaje a esas mujeres que cuentan historias a través de la gastronomía y son las encargadas de hacer que la alegría no solo se viva, sino que también se coma.

“Yo escribo esta canción por un recuerdo mío en la casa de mi abuela, cuando la señora que le vendías los plátanos y los dulces llegaba a ofrecerle y con mis primos salíamos corriendo a ayudarle a bajarse la palangana de la cabeza. Ella se moría de la risa porque no teníamos fuerza, pero se veía el gesto de querer ayudarla. Yo era feliz y por eso, ahora que mi abuela no está, decidí hacerlo y grabar escenas del video en la casa que era de ella. Eso me removió absolutamente todo, tiene un gran significado para mí”, expresó.

Esta es la única canción que cuenta con videoclip, el cual fue grabado entre Cartagena y San Basilio de Palenque y dirigido por Emiro Méndez y Laura Martínez. En la pieza audiovisual se muestra a las mujeres palenqueras como “caminadoras”, con el fin de desdibujar la imagen que se ha construido de ellas en las que se muestran estáticas en puntos estratégicos del Centro Histórico de la capital de Bolívar y con trajes coloridos para vender sus productos, cuando en realidad recorren toda la ciudad y los municipios.

Precisamente ese es uno de los puntos que hacen más especial este video, pues en él, también hay un apartado de una conversación que sostuvo Aída con Emilia Reyes ‘La Burgo’, cantante de las Alegres Ambulancias de San Basilio de Palenque, en la que, con tristeza, rechaza la manera en la que les ha tocado dejar de vestirse de “luto”  para salir a vender sus cocadas y por el contrario usar trajes coloridos que no hacen parte de su tradición y esencia, asegurando que ahora solo las reconocen por la forma en la que visten.

“Cuando comenzamos a pensar en cómo haríamos este homenaje desde lo audiovisual, teníamos claro que la protagonista que sale vendiendo las frutas y los dulces debía ir vestida de blanco y negro, pues así tenía en el recuerdo de aquellas mujeres de mi infancia.  La conversación con Emilia se dio muy natural, fue un tema casi energético. Ella iba saliendo a vender las cocadas en Cartagena con el vestido de los colores de la bandera de Colombia y me dijo que ahora le tocaba salir a trabajar vestida así para que la gente le comprara, pero que no lo hacía porque a ella le gustara, que las palenqueras no se vestías así. Eso me reafirmó que yo no estaba errada con el concepto que quería para el video. No quería a una palenquera disfrazada de palenquera porque la que a mí me tocó nunca iba vestida de color y fue bello que pudiera honrarla en este video, puntualizó.  

‘Que no muera la tradición’, que ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales, es mucho más que un álbum; es un acto de resistencia cultural y un abrazo sonoro a la raíz; una invitación a reencontrarnos con nuestra esencia y a mantener viva la tradición oral de los territorios.

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