'Mandas’ de Viernes Santo: flagelantes en Santo Tomás cumplieron sus promesas
20 flagelantes de varias poblaciones recorrieron dos kilómetros desde las 8:00 de la mañana.
Desde las 8:00 de la mañana de este Viernes Santo, la calle La Ciénaga del municipio de Santo Tomás, revivió una de las tradiciones que tiene la población: los flagelantes o penitentes.
El recorrido comenzó desde el sector conocido como el ‘el caño de las palomas’. Allí 20 flagelantes iban cumpliendo sus mandas, donde también fueron protagonistas el Vaso de la Amargura y hombres cargando la cruz de Jesús de Nazaret.

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Sin importar la alta temperatura, la calle de La Ciénaga se llenó de propios y visitantes provenientes de distintas poblaciones para apreciar como estos “devotos” cumplen sus promesas a través de actos de sacrificio físico.
En un trayecto de aproximadamente dos kilómetros, las personas se iban flagelando llegando a las distintas estaciones donde se arrodillaban y el acompañante le hacía una cruz a la altura de la cintura en la parte de atrás rociándole alcohol hasta completar las siete estaciones para finalizar su manda.

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Aunque las “mandas” forman parte de una arraigada tradición cultural en el municipio, la Iglesia Católica ha reiterado que no aprueba este tipo de prácticas de autoflagelación como expresión de fe.
De acuerdo con el mensaje pastoral, la fe debe vivirse a través de la oración, la reflexión, la conversión interior y las obras de caridad, más que mediante el sufrimiento físico.

