Yida Rodríguez, modista de la cumbiamba La Revoltosa.
Yida Rodríguez, modista de la cumbiamba La Revoltosa.
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Jair Varela

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Entre hilos y tamboras: la mujer que confecciona la magia de La Revoltosa

Yida Rodríguez ha dedicado 25 años de su vida a crear. Con sus manos e ingenio, ha contribuido en gran parte a la preservación de una de las danzas más representativas de esta fiesta patrimonial.

El Carnaval de Barranquilla es una fuente inagotable de historias.

Hay quienes prefieren contarlas desde los danzantes, los gerentes y hasta la monarquía, pero muy pocas veces desde quienes están detrás de esta gran fiesta como artífices de toda la magia que se ve, se siente y se vive con cada golpe del tambor o la melodía de la flauta.

Yida Rodríguez ha dedicado 25 años de su vida a crear. Con sus manos e ingenio, ha contribuido en gran parte a la preservación de una de las danzas más representativas de esta fiest a patrimonial: su majestad la cumbia.

La Revoltosa en la Vía 40

Es modista y, desde hace cinco años, es la encargada de vestir a las mujeres de ‘La Revoltosa’, una cumbiamba que completa 70 años de trayectoria en el Carnaval de Barranquilla, aportando cultura, formando a generaciones de cumbiamberos y manteniendo viva la esencia de la cumbia.   

Yida trabaja desde hace 5 años con La Revoltosa.

La labor de Yida es maratónica y de detalle. Tiene que confeccionar al menos 50 vestuarios a la medida de cada integrante y el tiempo es bastante apremiante.

“Es un proceso largo y dispendioso. Iniciamos tomando medidas, una por una, de cada chica que participa en la cumbiamba. Junto con la líder del grupo se elabora una muestra, que será el diseño que yo voy a interpretar y confeccionar”, relata la mujer, mientras cose en su máquina uno de los vestidos del grupo folclórico.

La Revoltosa en la Vía 40

Esta tarea arranca desde el mes de noviembre con la toma de medidas, la escogencia del diseño y la búsqueda de proveedores para los insumos. Ya en diciembre, dice, comienza de lleno con la confección del ajuar de las cumbiamberas.

“Me toca elaborar un patrón para cada chica —porque es un trabajo totalmente personalizado—, cortar y empezar la confección de la falda y la blusa. Sumado a que este año también estamos haciendo pollerines”, menciona.  

Yida tiene que confeccionar cerca de 50 vestuarios de La Revoltosa.

Cuenta que los vestuarios tienen que estar terminados una semana antes del Carnaval para aprobar las medidas y, de ser necesario, hacer ajustes. Entre el 7 y el 8 de febrero cada persona ya debe tener su vestido aprobado.

Señala que este 2026 ha sido un año de mucho detalle, debido a que es un vestuario nuevo, con elementos y telas novedosas, además de un diseño personalizado para la cumbiamba. En cada vestido se tarda entre cinco y seis días para elaborarlo.

Reconoce que se ha requerido de una mayor dedicación, pero se ha “trabajado poco a poco”.

La Revoltosa en la Vía 40

Largas jornadas

Confeccionar cerca de 50 vestidos requiere de trabajo fuerte. Yida comienza su jornada desde muy temprano y muchas veces esa labor se extiende hasta horas de la madrugada.

Empiezo a las 7:00 de la mañana y trabajo hasta las 8:00 de la noche. A veces el horario se extiende porque hay que apurarse: el Carnaval es sí o sí en esa fecha, y en ocasiones nos vamos hasta la 1o 2 de la mañana cosiendo”, dice.

Por fortuna, Yida no está sola. Cuenta con el apoyo de personas que le ayudan con los detalles manuales del vestuario y otros en las maquinas cosiendo. Mientras unos adelantan una parte de la prenda, a quienes se dedican a otra parte del proceso.  

Yida Rodríguez.

Revela que los detalles han sido lo más difícil del vestuario este año. Asegura que hay muchos elementos hechos a mano y un trabajo cuidadoso con los contrastes.

Este año se está trabajando mucho con los colores de Barranquilla, lo que implica constantes cambios de hilo, porque cada detalle lleva su propio tono. Eso ha sido lo más dispendioso”, afirma.

¿Una labor poco visible?

Yida Rodríguez sostiene que la labor de las modistas, dedicadas al Carnaval, es poco visible y reconocido, sin embargo, dice que es un trabajo muy importante para la fiesta.

Los confeccionistas estamos un poco escondidos. No somos muy visibles para el público, aunque hacemos un trabajo muy especial e importante. Elaboramos una cantidad considerable de vestuarios con diseños que cambian cada dos y tres años”, menciona.

Falda de la cumbiamba La Revoltosa.

Refiere que los artesanos, como se autodenomina, están bastante tras bambalinas, aunque su trabajo es lo más visible en el Carnaval de Barranquilla: mantienen viva la tradición.

Lo que se ve afuera es el resultado de todo lo que hicimos con tanto cariño. Quienes trabajamos en esto sabemos que hay que ponerle amor”, finaliza Yida, quien manifiesta sentirse orgullosa de su arte y su trabajo.

Blusa de la cumbiamba La Revoltosa.

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