Arte, tradición y creación: el dinamismo del quehacer cultural en el Atlántico
Con nuevas obras de infraestructura cultural y programas de formación artística, el departamento fortalece los procesos que proyectan el talento de sus municipios.
Entre el sonido de los tambores, la belleza de las artesanías y el talento que florece en las plazas y calles, el Atlántico reafirma cada día que la cultura es el alma de sus municipios.
Festivales, casas de cultura, encuentros folclóricos y espacios para la creación del arte mantienen viva una historia que trasciende generaciones y posiciona al departamento como un territorio donde el arte y la cultura son motores de desarrollo, integración y orgullo colectivo.

Así lo expresó la secretaria de Cultura y Patrimonio del departamento, Verónica Cantillo, refiriéndose al panorama cultural actual y a las estrategias para preservar las expresiones artísticas y el patrimonio cultural.
En la actualidad avanzan ocho proyectos de infraestructura cultural. Uno ya fue entregado, dos están próximos a inaugurarse y cinco permanecen en ejecución.

La Casa de la Cultura de Manatí fue la primera en ser entregada, completamente renovada y dotada. Próximamente entrarán en funcionamiento la Casa de la Cultura de Tubará. También avanzan las obras del Centro Cultural de Suan, las Casas de Cultura de Luruaco y Campo de la Cruz, así como la futura Casa Museo y Escuela Meira Delmar.
"No es solamente entregar herramientas o estímulos al sector cultural; también es brindar espacios dignos y dotados para que artistas, gestores y comunidades puedan desarrollar sus procesos", dijo.

Una oferta cultural diversa
El Atlántico se caracteriza por la variedad de sus manifestaciones culturales. Mientras algunos municipios sobresalen por la danza, otros se distinguen por el teatro, las artes plásticas o la música, una diversidad que también se refleja en los festivales y celebraciones que identifican a cada comunidad.
"Somos un departamento muy rico en expresiones y manifestaciones culturales. Cada municipio tiene una identidad propia y eso hace muy diversa la oferta cultural del Atlántico", afirmó.

La Secretaría también mantiene programas de formación artística y portafolios de estímulos para gestores culturales, con el propósito de fortalecer los semilleros y preservar las tradiciones del departamento.
Según Cantillo, estas iniciativas permiten que niños y jóvenes encuentren espacios de aprendizaje y crecimiento alrededor de la música, la danza, el teatro y otras expresiones artísticas.
"Nosotros tenemos ofertas, unos proyectos a través de los cuales llevamos oferta formativa a los municipios, pero también, a través de los portafolios de estímulos, nosotros apoyamos a nuestros gestores culturales para que ellos sigan desarrollando esta labor y sigan formando semilleros de chicos, que a través de la transferencia de saberes también se pueda preservar el conocimiento de la cultura, de la memoria, de nuestros bailes tradicionales, de los saberes ancestrales".

Las alcaldías, aliadas de la gestión cultural
Cantillo destacó que el trabajo con las administraciones municipales ha sido clave para que los programas lleguen a las comunidades.
Explicó que los alcaldes y enlaces de cultura apoyan la convocatoria de artistas y ciudadanos, además de facilitar los espacios donde se desarrollan las actividades.
"No hacemos nada trabajando solos. Las alcaldías conocen las necesidades de cada territorio y esa articulación permite que los proyectos tengan un mayor impacto".