Habermas, filósofo, pensador y figura central de la intelectualidad europea
Distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2003.
El pensador y sociólogo alemán Jürgen Habermas, fallecido este sábado a los 96 años en su casa de Starnberg, en el sur de Alemania, se convirtió en un referente filosófico en Europa, donde también lo fue a través de sus numerosas intervenciones en el debate público.
Distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2003, continuó los trabajos de la Escuela de Fráncfort y se convirtió en uno de los referentes de la segunda generación de dicha tradición filosófica.
Su pensamiento destacó por la importancia que dio a la acción comunicativa como vehículo de influencia social. Otra de sus aportaciones fue la teoría de la democracia deliberativa, que otorga al discurso el papel de mediador entre las distintas sensibilidades políticas de las sociedades modernas, en constante conflicto y tensión.
Sus opiniones sobre temas de actualidad no quedaron libres de polémicas, como su defensa de la negociación entre Rusia y Ucrania para solucionar el conflicto provocado por la invasión rusa de territorio ucraniano en 2022.
Licenciado en Economía, Historia, Psicología y Filosofía
Nacido en Düsseldorf el 18 de junio de 1929, comenzó los estudios superiores en 1949 pasando por varias universidades, Gotinga, Zúrich y Bonn, donde se licenció en Economía, Historia, Psicología y Filosofía y donde tuvo compañeros como Karl-Otto Apel, con quien mantuvo una fructífera relación intelectual durante años.
Doctorado en Filosofía en 1954, trabajó como profesor adjunto en el Instituto de Investigación Social de Fráncfort, una institución académica creada en 1923 por Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, consagrada al estudio del marxismo desde un enfoque científico.
Junto a Oskar Negt, Albrecht Wellmer y Alfred Schmidt, fue el nombre más destacado de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort, continuadora de los estudios emprendidos por Horkheimer, Adorno y Herbert Marcuse, principales representantes de la primera generación de la Escuela.
La carrera académica de Habermas continuó en 1962 en la Universidad de Heidelberg antes de que en 1964 fuese nombrado catedrático de Filosofía y Sociología en la de Fráncfort.
En 1971 entró a formar parte del Instituto Max Planck de Stanberg (Baviera), institución que dirigió hasta 1983, fecha en la que retomó su labor como catedrático en la Universidad de Fráncfort hasta su jubilación en 1994.
Su retirada del mundo académico no fue definitiva, ya que mantuvo su actividad docente como profesor visitante en las universidades estadounidenses Northwestern University (Illinois) o The New School (Nueva York).
Una obra con Kant y Marx como referentes
La obra de Habermas es amplia y variada con más de 35 libros publicados, en los que buscó la construcción de una teoría social que analice la sociedad capitalista avanzada, a veces con profundas divergencias con sus maestros y predecesores.
Sus dos grandes referentes fueron Immanuel Kant y Karl Marx. Del primero tomó su propuesta del "imperativo categórico" y lo reformuló añadiendo la acción comunicativa como fundamento del juicio moral.
En cuanto al pensamiento de Marx, los trabajos de Habermas destacan aún hoy por la revisión que hace de buena parte de los elementos que constituyen la tradición marxista.
Su primer gran libro fue 'Historia y crítica de la opinión pública' (1962), al que siguió 'Teoría y praxis en la sociedad tecnológica' (1963).
En 1968 apareció posiblemente su obra más importante, 'Conocimiento e interés', seguida por 'Técnica y ciencia como ideología' (1968) y 'Movimiento de protesta y reforma' (1969). Con este conjunto finalizaba lo que, en cierta manera, era un resumen de su pensamiento filosófico.
En la década de los 70 cerró su ciclo de publicaciones en Fráncfort con 'Pérfiles filosófico-políticos' (1971).
A partir de la edición en 1981 de su obra fundamental, 'Teoría de la acción comunicativa', sus análisis y reflexiones orientaron hacia la fundamentación de la ética discursiva, la defensa de la democracia deliberativa y de los principios del Estado de derecho, así como hacia las bases normativas requeridas para configurar e incluso constitucionalizar una esfera pública mundial.
Volcando en la actualidad
En sus últimas obras escritas en la primera y segunda décadas del siglo XXI, Habermas mostró su punto de vista sobre temas de actualidad como en "Israel o Atenas'.
Firmó también 'Ensayos sobre religión, teología y racionalidad' (2001) y 'Dialéctica de la secularización. Sobre la razón y la religión'" (2005, con Joseph Ratzinger).
Otro de los asuntos que abordó en sus últimos libros fue la construcción de un proyecto europeo común que centra obras como '¡Ay, Europa!' (2008) o 'La constitución de Europa' (2011).
Su labor intelectual no estuvo exenta de polémica. La última vino por la respuesta de su país a la invasión de Rusia contra Ucrania en 2022.
Habermas criticó el envío de armas a Ucrania y mostró su apoyo a una salida dialogada más acorde con un acercamiento realista y pragmático de las relaciones internacionales.
Entre otras distinciones, Habermas recibió el Premio Hegel de la ciudad alemana de Stuttgart en 1974, el Theodor W. Adorno de Fráncfort en 1980, el Gottfried Wilhelm Leibniz de la Fundación Alemana para la Investigación Científica, considerado como la máxima distinción en el ámbito alemán de investigación, en 1986, y el Karl Jaspers de la ciudad suiza de Basilea en 1995.
En España, además del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 2003, recibió el Jaime Brunet de la Universidad Pública de Navarra a la promoción de los Derechos Humanos en 2009. EFE