Azerbaiyán y el desafío de las minas: una causa que exige mayor solidaridad internacional
Ese país enfrenta una grave crisis humanitaria.
Por Slendy Michelle Mendoza Uribe
Azerbaiyán enfrenta una grave crisis humanitaria derivada de la contaminación por minas terrestres y restos explosivos de guerra, resultado de casi tres décadas de ocupación.
Hoy, cerca de 11.667 kilómetros cuadrados — el 13,4% de su territorio — permanecen contaminados con más de un millón de minas, lo que representa una amenaza constante para la población civil y un obstáculo para el desarrollo.
Desde el fin de la guerra en 2020, se han registrado 258 incidentes que han dejado 420 víctimas, entre ellas mujeres y niños. En total, más de 3.400 personas han sido afectadas por minas en los últimos 30 años. Esta situación dificulta además el retorno seguro de unos 800.000 desplazados internos.
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A pesar de estos desafíos, Azerbaiyán ha logrado avances importantes en el desminado. Bajo el liderazgo de la Agencia Nacional de Acción contra las Minas (ANAMA), más de 260.000 hectáreas han sido limpiadas, eliminando decenas de miles de minas y artefactos explosivos. Sin embargo, esto representa apenas el 22,3% del total estimado de áreas contaminadas, mientras que la ayuda internacional sigue siendo limitada, alcanzando solo el 4,1% de los recursos necesarios.
Colombia, país amigo de Azerbaiyán, también enfrenta este flagelo, con más de 100 víctimas anuales por minas antipersonal, en su mayoría civiles, y un incremento del 23 % en 2025.
Esta realidad compartida ha impulsado contactos entre ambos países para explorar formas de cooperación en esta materia.
Cabe destacar que, pese a sus propias necesidades, Azerbaiyán también contribuye a los esfuerzos internacionales, apoyando el desminado humanitario en Ucrania mediante la donación de equipos, asistencia técnica y capacitación especializada.
El problema de las minas es, ante todo, un desafío humanitario global. La experiencia de Azerbaiyán pone de relieve la urgente necesidad de fortalecer la cooperación internacional y la solidaridad para avanzar hacia un mundo más seguro.