La borrasca o tormenta Kristin dejó este miércoles una intensa nevada en Madrid, donde la movilidad se vio afectada en forma de atascos kilométricos y suspensión y desvíos de líneas de transporte público y se activó el Plan Especial de Inclemencias Invernales.
Prácticamente toda la península sufre los efectos de la borrasca y está en alerta por nieve, lluvia o viento. Más de 2.100 kilómetros de carreteras tienen problemas, la mayoría en la red secundaria.
Tanto Madrid como los municipios que la rodean, sobre todo por el norte y el oeste, quedaron desde primeras horas de la mañana bajo un manto blanco, lo que dificultó el desplazamiento de miles de personas que se trasladan a la capital para trabajar. Pero no se registraron otras incidencias.
Las nevadas se intensificaron a una cota aproximada de 600 metros en la zona oeste y 1.000 metros en el norte de la comunidad. Madrid se encuentra a 657 metros.
EFE