Sintiendo la vibración de los barriles y con ayuda de intérpretes de señas, la comunidad sorda de Puerto Rico tiene ahora la oportunidad de involucrarse más en su cultura y aprender a bailar al compás de la bomba, un género musical autóctono en auge que Bad Bunny y Rauw Alejandro incorporaron en sus últimos álbumes.
Esta iniciativa pionera formó la agrupación Somos ritmo, que está enseñando a once sordos y oyentes intérpretes de señas a moverse al ritmo de esta música, que tiene un sincretismo de la cultura taína, africana y española y se originó entre los esclavos.
"Creo que con todo el boom que ha habido de Bad Bunny, de Rauw Alejandro, que están promoviendo la cultura, nace esta necesidad dentro de mí de que ellos (los sordos) también tienen que entender", relata a EFE Jan C. Quiñones, mientras ensaya con el grupo de sordos.
El instructor de bomba, que lleva una década marcando piquetes (sonidos improvisados al barril primo) y bailando el paso básico de los más de 21 ritmos que tiene este género, le propuso a su mejor amiga, Emily Fontanez, intérprete de señas, crear un curso para la comunidad sorda.
"Trajimos los barriles para que ellos pudieran acercarse, sentir la vibración. Desarrollaron técnicas, ellos mismos desarrollaron cómo identificar los géneros", explicó Quiñones, a quien le gustaría ser "una pieza clave para que la cultura se pueda esparcir a lugares que no ha llegado".
EFE