Un amplio sector de las empresas de transporte público de Lima y la vecina provincia del Callao acata este lunes un paro en protesta por lo que consideran una falta de acción por parte de las autoridades frente a la ola de extorsiones y ataques del crimen organizado, que el último fin de semana dejó un conductor asesinado y otro herido por presuntos sicarios.
La paralización es acatada desde las primeras horas del día, principalmente, por empresas del norte y este de la capital de Perú, donde se vio pocas unidades de transporte público y la presencia de algunos vehículos informales que cobraron tarifas elevadas a los pasajeros.
La situación provocó numerosos tumultos de personas que intentaban llegar a sus trabajos, así como enfrentamientos con piquetes de choferes en huelga, quienes exigían el cumplimiento de la paralización y obligaron a varios pasajeros a bajar de minibuses que seguían operando.
La Policía Nacional del Perú (PNP) reportó en la red social X que en el distrito de Carabayllo, en el norte de Lima, se registró la quema de neumáticos y el bloqueo de la avenida Túpac Amaru y que los agentes "se encuentran en el lugar para restablecer el orden y garantizar la seguridad de las personas".
Poco antes, la PNP aseguró que unos 2.000 policías iban a garantizar la seguridad en Lima y el Callao mediante un operativo denominado 'Amanecer Seguro', destinado a "mantener el orden y resguardar a la ciudadanía".
EFE