El monumento al Libertador Simón Bolívar, en el centro de Barranquilla, quedó convertido en un cartel de insultos al Gobierno del Presidente, Iván Duque, y a su Reforma Tributaria.
Cuando se disolvió la pacífica protesta en la Plaza de la Paz y varios jóvenes manifestantes bajaban hacia la calle 17, en el sur de la ciudad, la estatua fue vandalizada.
Leyendas de todos los calibres fueron pintadas en la base del monumento.
Todos los insultos contra la Reforma Tributaria los recibió la estatua de Simón Bolívar.




