El legado de una médica de combate ucraniana que murió en 2024 en el frente oriental de Járkov ayuda a transformar la forma en que miles de familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos en la guerra de Rusia, al convertir el dolor en acciones positivas, incluidas benéficas.
Miles de personas vestidas con trajes tradicionales se reunieron en el museo al aire libre de arquitectura popular de Leópolis durante el Cheka Fest para conmemorar el segundo aniversario de la muerte de la paramédica de campo Irina Tsibuj, que falleció poco antes de cumplir 26 años.
El evento, al que también asistieron soldados y veteranos, combinó recuerdos personales sobre su vida y sus decisiones, reflexiones sobre la identidad de Ucrania en tiempos de guerra y un concierto con algunas de las bandas más destacadas del país, cuyos beneficios fueron destinados al apoyo del Ejército.
Decenas de personas visitaban también su tumba en el cementerio militar local, adornada con flores y otros símbolos expresión de cariño hacia ella.
Memoria activa
"Nadie nos preparó para esta guerra ni para perder a tantos jóvenes a causa de Rusia, pero estamos intentando recordarlos de una manera que eleve el espíritu", declaró a EFE Oksana Tsibuj, madre de Irina.
Con el paso del tiempo, algunos detalles, como los rasgos del rostro, se desvanecen inevitablemente de la memoria, admitió Oksana.
Sin embargo, sus valores permanecen vivos. "Recordar es actuar", dijo su madre. "Este festival es la continuación de aquello que a Irina le importaba y de lo que hablaba".
Periodista, organizadora de actividades educativas para niños, viajera apasionada y amante de las tradiciones y la música ucranianas, Tsibuj salvó a cientos de soldados heridos después de ofrecerse como voluntaria para brindar primeros auxilios durante evacuaciones peligrosas desde el frente de batalla.
También contribuyó a mejorar los procedimientos de evacuación médica.
Su familia afirma que Irina apoyó personalmente a las familias de soldados caídos y defendió desde el inicio la creación de formas significativas de honrar a los muertos en una nación conmocionada por la invasión rusa.
Uno de los rituales que promovió es el minuto de silencio nacional que se observa cada día a las 09:00 de la mañana y que se ha extendido por toda Ucrania desde su muerte.
EFE