Como Pedro por su casa, un delincuente se paseó en el Hospital General de Barranquilla para robarse un desfibrilador portátil.
El hecho ocurrió en la mañana del lunes, según confirmó una fuente a Zona Cero.
El delincuente ingresó a la sala de reanimación y ayudado por la luz de un teléfono celular desconectó el equipo que está avaluado en unos 30 millones de pesos.
Luego lo guardó en un morral para fugarse del centro asistencial.
Para salir, habría contado con la complicidad de otro hombre que en la parte exterior distrajo al vigilante y salió raudo de la IPS.