El Gobierno de México abrió este año al público la zona arqueológica de Ichkabal, una ciudad más antigua que Chichén Itzá y descubierta hace tres décadas por un grupo de arqueólogos mexicanos escondida entre la selva maya, en el Caribe mexicano.
El lugar, en el estado de Quintana Roo, ha atraído a cientos de turistas y residentes de comunidades cercanas que quieren conocer los secretos y las pirámides de más de 40 metros de altura.
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La antigua ciudad maya está a 40 kilómetros de la Laguna de los 7 Colores, un destino turístico en pleno crecimiento en la región, detonado por la belleza de la zona, sus recursos naturales y el Tren Maya, construido por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
Por ahora, el acceso a la zona es gratuito para nacionales y extranjeros, y aún no se revelan las tarifas que se cobrarán.