El Carnaval de Río de Janeiro bajó el telón en la madrugada de este miércoles con los últimos desfiles de las escuelas de samba, que exaltaron la magia de la Amazonía y llevaron al público mensajes por la preservación del medio ambiente y el respeto a la diversidad.
Unos 75.000 espectadores vibraron en el sambódromo el último día de los desfiles de las escuelas de samba del Grupo Especial, considerados el espectáculo a cielo abierto más grande del mundo.
Las doce agrupaciones artísticas que conforman el destacado grupo, una especie de primera categoría entre las cerca de 100 que se presentaron este año, son la principal atracción del carnaval carioca por la majestuosidad y exuberancia que los caracteriza.
En los tres días de desfiles del Grupo Especial pasaron por la pista del sambódromo unos 36.000 sambistas, que, al ritmo de potentes percusiones y acompañados de cerca de 70 carrozas alegóricas, animaron con música, brillo, hermosas mujeres y mucha creatividad a los asistentes en las tribunas.
EFE