“De las pantalonetas ‘Happy’ Lora no recibí regalías”

El excampeón mundial de boxeo, Miguel ‘Happy’ Lora, quien será homenajeado el 8 y 9 de agosto próximos al cumplirse 40 años de la conquista del título gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al vencer por decisión unánime al mexicano Daniel Zaragoza, recordó con Zona Cero momentos inolvidables de su reinado.

En el recuerdo del expúgil monteriano están nombres como su entrenador Amílcar Brusa, un argentino que reconoció le “ayudó mucho”, y de su apoderado Félix ‘Tuto’ Zabala.

Tampoco olvidó a Fabio Poveda Márquez y a Édgar Perea, quien narró todas sus peleas y fue organizador, junto a Julio Guerrero Caraballo, de la tercera defensa de su título contra Alberto Dávila, el 15 de septiembre de 1986, en el estadio Metropolitano, a la que asistieron 35 mil espectadores.

De su primera defensa, contra el puertorriqueño Wilfredo Vázquez, recordó lo incómodo que se sintió con la pantaloneta que lució ese día, que después se popularizó en toda Colombia.

“La pantaloneta era muy larga y se me caía cuando sudaba. Siempre bajaba las manos para subírmela. Después la comenzaron a vender como la pantaloneta ‘Happy’ Lora, pero no me dieron nada, no vi regalías (Risas)”.

El monteriano dijo que la pelea contra Raúl ‘Jíbaro’ Perez, quien le arrebató el título mundial, no la perdió y que para él era un empate.

“Hay peleas donde los jueces se equivocan. Cuando perdí el título mundial yo pienso que esa pelea fue empate, pero se la dieron a él porque era mexicano y el presidente del Consejo Mundial de Boxeo (José Sulaimán) era mexicano ya yo venía quitándole esa hegemonía a los mexicanos en el peso gallo. Por eso le dieron la pelea al ‘Jíbaro’ Pérez”.

Una persona que no podía faltar en la mente de ‘Happy’ Lora era su señora madre Mercedes Escudero, quien lo llamaba después de cada pelea y él siempre le respondía que estaba bien, como si no hubiera peleado.

“Yo era el hijo consentido de mi madre. Me di la satisfacción de llevarla a Las Vegas, a Miami, a Los Ángeles para que conociera”.

Contó que no hubo la revancha a Zaragoza no se dio porque una nueva pelea con él no iba a ser atractiva y porque el mexicano subió de categoría.

“Después de tumbarlo tres veces esa pelea ya no era atractiva. Esas manos que yo le di fueron duras, él peleó por inercia, perdió la noción de la pelea”, dijo sobre Zaragoza, quien después fue campeón mundial supergallo y pluma

“Yo cometí el error de no subir de peso, donde hubiera subido habría sido campeón supergallo”.

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