Bajo la protección de la Virgen del Carmen, conductores renovaron su esperanza
“No hay cosa más bonita que sentirse uno con fe y tener devoción por cualquier cosa en la vida porque desde muy niño me he podido convencer que la Virgen del Carmen es mi santa preferida”, con este estribillo de la canción ‘La Virgen del Carmen’, de los Hermanos Zuleta, los feligreses en carros, motos y camiones pasaron por el atrio de la iglesia Nuestra Señora del Carmen para recibir la bendición de sus vehículos y encomendarse a ella en sus viajes.
El sonido de las bocinas se mezcló con las oraciones y el agua bendita este jueves por toda la carrera 50 cuando los conductores disminuían la velocidad mientras el sacerdote, acompañado de servidores de la parroquia, rociaba agua sobre cada vehículo y elevaba una oración para pedir por la protección de quienes diariamente recorren las carreteras del país.
Algunos carros en la parte superior llevaban grandes imágenes de la Virgen del Carmen, otros en sus manos escapularios que sacaban por las ventanillas para que el sacerdote los bendijera.
Esta tradición se repite cada 16 de julio en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen congregando a los conductores de la ciudad con la esperanza de viajar seguros y agradecer por haber regresado sanos y salvos a casa.
La celebración de la Virgen del Carmen tiene un significado especial este año al cumplirse 100 años de la iglesia en el barrio El Prado. La programación continuará hasta las 6:00 de la tarde con la solemne eucaristía.