Francia vivió este jueves una nueva jornada de protestas estudiantiles salpicadas por enfrentamientos entre policía y manifestantes por episodios como el saqueo de un instituto en Burdeos, al tiempo que el Gobierno francés ultima las respuestas concretas para aplacar la revuelta, como la llegada a las aulas de 3.000 profesores suplentes de aquí al próximo martes.
Tras las masivas movilizaciones del martes pasado, donde se registraron hasta 450.000 personas -según los sindicatos-, la de hoy, sin tener el mismo alcance, logró 71.500 manifestantes, de los cuales 24.500 se encontraban en París, según el Ministerio de Interior. Hubo 504 arrestos y 48 agentes de policía heridos.
Aunque no se registraron incidentes graves, Interior señaló en un comunicado un aumento de la violencia urbana que se registró al margen de las protestas estudiantiles "pacíficas, menoscabando su legítima expresión" para reivindicar una mejora en las condiciones de estudio para los 2,7 millones de estudiantes de institutos de secuendaria en Francia.
"Necesitamos ya medidas concretas. Mientras no se pongan encima de la mesa 10.000 millones de euros, no pararemos la movilización", advirtió en declaraciones a la prensa la portavoz de la Unión estudiantil, Sabrine Kharbach, quien habló de una lucha "histórica" que va más allá al agregar reivindicaciones que van desde los agricultores, pasando por los bomberos y los profesores.
La representante anunció la convocatoria de otra jornada de movilizaciones el próximo martes, 13 de octubre.
Al final de la protesta de la Bastilla, la policía lanzó gases lacrimógenos y realizó cargas para dispersar a los concentrados. La jefatura de policía denunció que ciertos manifestantes lanzaron adoquines y pirotecnia contra los agentes.
Acusado de azuzar las protestas, el candidato presidencial para 2027 Jean-Luc Mélenchon (La Francia Insumisa, LFI) celebró "una nueva toma de la Bastilla", en alusión a la fortaleza tomada por el pueblo parisino el 14 de julio de 1789, hito que marcó el inicio de la Revolución francesa.
Mientras, el ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció esta noche en la televisión TF1 la llegada de "3.000 profesores suplentes" a los centros educativos más saturados "en las próximas horas", "entre mañana y el martes".
También anunció la contratación de varios cientos de profesores más y la posibilidad de ampliar el horario lectivo. Esta medida, según los organizadores de las protestas, no será suficiente para suspender las movilizaciones.
EFE