Una de las víctimas de masacre en Sabanalarga llevaba un domicilio al lugar del atentado
Carlos Andrés Naranjo Estrada, de 36 años, falleció en las últimas horas en la Clínica San Rafael del municipio.
Como una víctima inocente de la violencia que azota al departamento de Atlántico fue recordado Carlos Andrés Naranjo Estrada, de 36 años, quien falleció en las últimas horas en la Clínica San Rafael de Sabanalarga, tras resultar gravemente herido en el atentado armado que dejó inicialmente dos personas muertas el pasado 28 de marzo.
Naranjo Estrada llevaba apenas dos meses trabajando como domiciliario en un restaurante de comidas rápidas, labor que alternaba con el mototaxismo para sostener a su familia.
De acuerdo con el testimonio de su suegra, Vianet Margarita Cervantes Sarmiento, Carlos estaba entregando un domicilio en el lugar cuando se registró el atentado.
“Él se encontraba haciendo los domicilios y lo llamaron para llevar un domicilio donde sucedieron los hechos. Mi yerno es una víctima más, porque mi yerno no tenía nada que ver con eso, él solamente fue a llevar un domicilio”, relató la mujer a Zona Cero.
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Vianet explicó que su yerno era conocido en la población por su don del servicio.
“Lo llamaban mucho para hacer los mandados, para hacer los domicilios, para todo lo llamaban a él. Era una persona jocosa, amable, buena gente y muy servicial. Buen padre. Buen esposo. Buen yerno”.
La familia conoció lo ocurrido horas después del ataque, inicialmente sin saber de qué Carlos estaba entre las víctimas.
“Nos habíamos enterado de que habían matado a tres muchachos, pero no sabíamos que en eso había caído mi yerno. Me entero porque mi hija me llama llorando y me dice que uno de los baleados fue Naranjo”, contó.
Carlos Andrés Naranjo vivía en el barrio Villa Carmen junto a su familia y deja dos hijos menores de edad.
Finalmente, la familia hizo un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad en Sabanalarga.
“Sentimos que estamos desprotegidos, que estamos solos. Ya no más derramamiento de sangre ni que paguen inocentes”, concluyó.