Presentadora y modelo acusada de secuestrar con su cola cuenta su versión
Paulin Karine Díaz, en diálogo con Rafael Poveda, de 'Más Allá del Silencio', aseguró que no es ninguna secuestradora.
Paulin Karine Díaz pasó de las pasarelas y la televisión a enfrentar una condena de 38 años. En ‘Más Allá del Silencio’, con Rafael Poveda, contó la historia de su condena a 38 años de prisión por supuestamente utilizar su cuerpo para atraer a hombres que posteriormente serían secuestrados.
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Su vida cambió el 13 de junio de 2017 y la llevó a cumplir seis años de su condena en dos cárceles de máxima seguridad: Jamundí y Picaleña.
¿Qué decían los titulares ese 13 de junio? ¿Y qué representó ese día para ti?
–Fue un día muy negro para mí, decían que yo cogía mis víctimas o capturaba a mis víctimas por mi cola, que con eso yo hacía o llamaba la atención para secuestrar a diferentes hombres.
La investigación estaba relacionada con un secuestro ocurrido años atrás en una discoteca de Cali. Paulin reconoció que estuvo aquella noche en el establecimiento, pero aseguró que permaneció en el tercer piso mientras las víctimas estaban en el primero.
Según relató, las cámaras de seguridad mostraban que nunca se acercó a ellas. Sin embargo, una testigo la señaló como “la mosca”, término que, según explicó, hacía referencia a quien supuestamente vigilaba los movimientos de las víctimas.
Díaz aseguró que la mujer cambió varias veces su versión durante el proceso. A pesar de la defensa presentada, Paulin fue declarada culpable en primera instancia.
¿Y qué pasó ese día contigo?
–Ese día yo sentía morir. Sentía que ya mi vida se había acabado.
La mujer que estaba acostumbrada a cámaras, desfiles y televisión tuvo que enfrentarse entonces a una realidad completamente diferente.
Paulin pasó por las cárceles de Jamundí y Picaleña. Su llegada tampoco pasó inadvertida entre las internas debido a la exposición mediática que había tenido el caso.
La batalla judicial continuó después de que Paulin fuera declarada culpable en primera instancia. Su defensa apeló la decisión dentro del plazo establecido y buscó que una instancia superior revisara nuevamente el caso, incluidos los videos de seguridad de la discoteca y las contradicciones que, según Díaz, existían en el testimonio de la principal testigo que la señalaba.
Mientras esperaba una respuesta a esa apelación, ocurrió otro hecho que, según Paulin, ayudó a poner nuevamente los ojos sobre su proceso. Su madre, quien había sido diagnosticada con cáncer, grabó un video en el que pidió públicamente ayuda para esclarecer el caso de su hija. La grabación se hizo viral y, de acuerdo con Díaz, una organización de derechos humanos de Brasil intervino solicitando a las autoridades colombianas que prestaran atención al proceso, al considerar que no encontraban pruebas que justificaran que continuara privada de la libertad.
Paulin aseguró que desde ese momento comenzó a notar un mayor movimiento en su caso. Sin embargo, la decisión que finalmente abrió las puertas de la cárcel llegó por la vía judicial: su condena de primera instancia fue revisada en segunda instancia y recibió la orden de libertad. Fue entonces cuando, mientras permanecía recluida en Picaleña, un funcionario llegó con el documento que había esperado durante años y le anunció: “Aquí tiene su libertad”.
¿No eres la secuestradora?”
–No, señor. No soy ninguna secuestradora. Soy una persona que tenía sus sueños y sus planes y los tengo y quiero salir adelante.
Así, la misma mujer que apareció en titulares bajo señalamientos de que supuestamente utilizaba su cuerpo para atraer víctimas regresó frente a las cámaras de ‘Más Allá del Silencio’ con Rafael Poveda para lanzar el mensaje con el que quiere cerrar ese capítulo de su historia.
“Hay una sola verdad. Y es que hoy por hoy yo soy inocente y por eso estoy aquí”.