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Momento en que Lourdes Rodríguez Contreras increpa a Álvaro Felipe Rivera Ramírez.
Momento en que Lourdes Rodríguez Contreras increpa a Álvaro Felipe Rivera Ramírez.
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Cortesía 30días.co

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"No te va a alcanzar la vida para pagar por lo que hiciste": Mamá de Valentina a Álvaro Rivera

La progenitora de la víctima increpó al presunto feminicida en la entrada de la URI de la Fiscalía, en Barranquilla.

Desde que se bajó de la camioneta de la Fiscalía, custodiado por dos agentes del CTI, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, fue increpado por Lourdes Rodríguez Contreras, madre de Valentina Cepeda Rodríguez, la joven de 22 años que apareció muerta en extrañas circunstancias en un apartamento en abril de 2024 en el barrio Villa Campestre, en Puerto Colombia.

Álvaro Rivera era la pareja sentimental de Valentina y es el presunto responsable del feminicidio de la joven.

"Mírame a los ojos, asesino: soy la mamá de Valentina", le dijo inicialmente la señora Lourdes, en medio de su impotencia, tristeza y dolor.

"No te va a alcanzar la vida para pagar por lo que hiciste", agregó la mujer.

Lourdes Rodríguez Contreras le lanzó varias palabras a Álvaro Felipe Rivera Ramírez.

Valentina fue encontrada, con una sábana alrededor del cuello, dentro de una habitación de su apartamento ubicado en la carrera 26, número 3A.

Desde el día de los hechos, familiares  y amigos de la joven instructora de yoga y licenciada en educación infantil, reclamaban justicia y señalaban ante las autoridades a su pareja, de 45 años, como presunto responsable y exigían justicia.

En su momento las autoridades informaron que Valentina presentaba hematomas en el cuello, al parecer, por un surco de presión.

Su pareja dijo ante las autoridades que se habría tratado de un suicidio y que la habría encontrado arrodillada con una sábana alrededor del cuello, la cual utilizaba como columpio para dar sus clases de yoga.

Álvaro Felipe Rivera Ramírez, asediado por los familiares de la víctima.

En dicho relato, Álvaro Felipe Rivera Ramírez aseguró que le tomó una fotografía creyendo que ella estaba molestando y al notar que no respiraba le comenzó a dar respiración boca a boca. Posteriormente llamó a una patrulla que le ayudó a trasladarla a la clínica Portoazul, en donde falleció.

Desde el inicio de la investigación, existió el interrogante de si se trató de un suicidio o un homicidio pues se tuvo conocimiento de que la joven, días antes, sostuvo una fuerte discusión con su compañero sentimental en la que hubo agresiones físicas.