Chirley Hernández Rojas durante la audiencia de este miércoles.
Chirley Hernández Rojas durante la audiencia de este miércoles.
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Zona Cero.

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“No son un patrón suicida”: Fiscalía sobre heridas a bala en el cuerpo de esposo de agente del CTI

De un supuesto suicidio ahora a un homicidio.

La Fiscalía reveló este miércoles, en audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, otros detalles  sobre la presunta vinculación de  Chirley Hernández Rojas, funcionaria del CTI de la Fiscalía adscrita a la seccional de Patrimonio Económico, en la muerte de su esposo Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años, quien era secretario de justicia del Tribunal Superior de Barranquilla.

Entre los elementos materiales probatorios destacó que siendo Aldemar un hombre diestro sería difícil realizarse tres disparos por los lugares en que estaban las heridas de bala (región parietal izquierda, pectoral derecho y antebrazo izquierdo con orificio de entrada y salida). 

Destacó el fiscal en la audiencia que si Aldemar se disparó en la cabeza lo normal es que el arma caiga al suelo, pero la pistola fue encontrada acomodada en su mano con los dedos en el obturador.

Según los médicos forenses, el disparo que recibió en el brazo se habría originado de manera defensiva. Es decir, que el hombre usó el brazo para defenderse cuando le disparaban.  

Además, que hay diferencia entre los tres disparos que recibió con relación a la distancia, teniendo en cuenta que los médicos forenses de Medicina Legal determinaron que el proyectil que recibió en la cabeza fue realizado a una distancia superior.

“No cabe duda que no se encuentra dentro de los parámetros de un suicidio…Hubo multiplicidad de heridas ”, destacó el Fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres. 

Así mismo las autoridades determinaron que hallaron residuos de pólvora de los proyectiles en vestimenta de Chirley, determinando que habría sido la que disparó el arma.

Aspecto de la audiencia de este miércoles.

Además, también los elementos materiales probatorios determinaron que la prueba salió negativa sobre residuo de pólvora en un hijo, de 18 años, que se encontraba en el apartamento el día de los hechos. 

“La imputada tomó el arma y la accionó contra la humanidad de su mismo esposo”, sentenció el fiscal.

Chirley había entregado la versión de que había sido Aldemar quien se disparó cuando tomaba cerveza en la sala de su apartamento.

Afirmó que ella se encontraba en su cuarto cuando escuchó los disparos y su hijo mayor salió detrás para saber lo que había ocurrido, pero las pruebas que tiene la Fiscalía demuestran otra cosa.

El Fiscal determinó que con estos elementos materiales existe inferencia razonable autoría de participación y que por su labor como agente del CTI la mujer podría obstruir la justicia, argumentos para sostener porque la imputada debe ser asegurada en un centro carcelario.

El juez suspendió la diligencia y continuará este jueves, a las 8:30 de la mañana, para la intervención de la defensa.

Hay que recordar que la mujer no aceptó los cargos de homicidio agravado y porte ilegal de armas.

Los hechos ocurrieron  en el apartamento de la pareja, ubicado en el edificio Catedral Plaza, en el barrio Boston, en la carrera 45 con calle 53, el pasado 21 de marzo.