La subteniente Marciales pensaba volver en junio a Barranquilla "para el Baby Shower de la sobrina”
Fue encontrada el pasado sábado con un impacto de bala y con el arma de dotación al interior de su habitación en la Estación de Policía de la isla de Providencia, de donde era la comandante.
Consternación entre familiares, amigos e incluso compañeros de trabajo ha causado la muerte de la subteniente barranquillera Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, quien fue encontrada el pasado sábado con un impacto de bala y con el arma de dotación al interior de su habitación en la Estación de Policía de la isla de Providencia, de donde era la comandante.
Leydis Marciales, hermana de la mujer de 35 años, aseguró que ella estaba muy contenta porque estaba esperando el nacimiento de su sobrina.
“Estaba muy contenta porque en la familia teníamos rato que no teníamos un bebé. Incluso ya tenía tiquetes comprados para volver en junio acá a Barranquilla para el Baby Shower de mi hija”, indicó Leydis.
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Además, también tenía tiquetes comprados para las vacaciones que iba a pedir en septiembre para conocer a la bebé, teniendo en cuenta que nacerá en agosto.
Por todos esos planes y la alegría de conocer a su sobrina, la familia no cree la versión de que se haya suicidado con un disparo el pasado sábado al interior de la estación de Policía de Providencia.

Jenyfer Alexandra había denunciado y puesto en conocimiento a su familia sobre el acoso laboral del que estaba siendo víctima por parte de un teniente, que también laboraba con ella en esa estación de Providencia desde hace 4 meses.
La barranquillera recopiló pruebas y colocó en conocimiento del caso a sus superiores de la Policía, pero los protocolos y la lentitud en el proceso mantuvieron a la uniformada laborando como si nada con su presunto acosador.
A la uniformada le concedieron, incluso, varios días de incapacidad y otros de descanso pendientes, por lo que decidió viajar a Barranquilla para estar con los suyos hasta el 24 de abril que volvió a Providencia.
La barranquillera tenía 16 años en la institución armada y con esfuerzos propios logró estudiar para ascender, logrando así llegar al grado de subteniente.
La familia solo espera que todo se esclarezca y que casos como el de ella relacionado con acoso laboral se le den celeridad y prioridad.