La violencia en el Atlántico enfrenta una doble realidad.
La violencia en el Atlántico enfrenta una doble realidad.
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La expansión criminal en el Atlántico: cómo la violencia salió de Barranquilla y se extendió a los municipios

Municipios que durante años estuvieron alejados de grandes estructuras delincuenciales hoy registran hechos de violencia asociados a nuevas dinámicas criminales.

Municipios del Atlántico que durante años estuvieron alejados de grandes estructuras delincuenciales hoy registran hechos de violencia asociados a nuevas dinámicas criminales.

Detrás del incremento de homicidios, extorsiones y hechos criminales en el departamento existe una transformación que, según expertos en seguridad, ha llevado a que un problema que durante años estuvo concentrado en Barranquilla y su área metropolitana, se extendiera progresivamente hacia diferentes zonas del departamento. 

Luis Fernando Trejos, experto en Seguridad y docente universitario.

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Según el investigador, docente universitario y experto en seguridad, Luis Fernando Trejos, el Atlántico ha vivido distintas etapas en las que grupos del narcotráfico, estructuras paramilitares y bandas criminales han ocupado espacios estratégicos para controlar economías ilegales y ejercer influencia territorial.

“El Atlántico ha sido escenario de presencia de estructuras del crimen organizado en distintos momentos de nuestra historia reciente. Hay que recordar que en la ciudad de Barranquilla primero se establecieron los marimberos guajiros, posteriormente llegaron narcotraficantes del norte del valle, después se funda el cartel de la costa. Estás tres organizaciones en este primer momento tienen la particularidad de que se asientan en Barranquilla. Pero ya hacia inicios de este ciclo aparecen los grupos armados organizados”, expresó el analista. 

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Manifestó que en Barranquilla también hubo presencia de la 'Red urbana José Antequera', de la antigua guerrilla de las FARC, que si bien podía tener como base operaciones a la ciudad de Barranquilla, se movía en distintos municipios del departamento tratando de generar algún tipo de incidencia política y social. 

Luego, según explicó el experto, a la ciudad llegó el ELN, los paramilitares y el frente de José Pablo Díaz, asegurando que “esa expansión de la criminalidad por el departamento fue mucho más evidente”. 

Ellos lograron controlar parte de la administración local de Soledad y también hubo una presencia muy marcada en municipios costeros como Puerto Colombia y Juan de Acosta, y también sobre la vía Oriental del departamento. Es de triste recordación el asesinato de un alcalde de Palmar de Varela que no les quiso entregar parte de la contratación de salud. Eso es como un contexto o un antecedente que nos muestra que en el departamento ya ha habido este tipo de presencia de organizaciones criminales”.

El docente Trejos también trajo a colación la única toma guerrillera que ha vivido el departamento, la cual se presentó en 1989 en el municipio de Manatí por parte de la entonces guerrilla del Ejército Popular de Liberación. 

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Hitos en la expansión criminal en el departamento

En la actualidad, el experto en seguridad considera que existen dos hitos que han marcado la expansión criminal en el departamento:

Uno fue la masacre del barrio Las Flores en 2022, fueron unas seis o siete personas las asesinadas en un estadero. La reacción institucional fue muy fuerte y se logra la captura de varios integrantes tanto de ‘Los Costeños’ como de los Gaitanistas, y eso obliga a estas organizaciones a empezar a desplazar su actividad criminal hacia otros municipios en los cuales la presión de las autoridades era menor”, aseguró el analista en seguridad. 

Agregó que una vez la respuesta de la Fuerza Pública fue contundente, los actores criminales se desplazaron hacia la vía Oriental teniendo como municipios afectados a Soledad y Malambo.

“Ahí empieza una dinámica de aumento del homicidio en esos municipios, pero también de la extorsión. Y ya tendríamos entonces una especie de proyección metropolitana de la criminalidad”.

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El docente explicó que hasta ese momento era el área metropolitana la que estaba concentrando gran parte de esta actividad ilegal. 

La tregua de ‘Costeños’ y ‘Pepes’

Las bandas criminales de ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’ por años se han disputado las rentas criminales en Barranquilla y su área metropolitana.

Sin embargo, las confrontaciones entre los integrantes de estos grupos y el aumento de homicidios, hizo que los líderes de ambas organizaciones, Jorge Eliecer Díaz Collazo, alias ‘Castor’ y Digno Palomino, anunciarán una ‘tregua’ en septiembre de 2025 y la cual finalizó el 20 de enero de 2026. 

Dicha ‘tregua’, según se explicó en su momento, era con el fin de disminuir el homicidio y la extorsión en el área metropolitana.

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No obstante, durante el periodo de tregua, las bandas empezaron a trasladar su actividad criminal sobre los dos ejes viales más importantes del departamento: La vía Cordialidad y la vía Oriental, según dijo el profesor Luis Trejos. 

Uno es la vía a La Cordialidad. El año pasado, en municipios como Galapa y Baranoa hubo un aumento significativo del homicidio. Diciembre fue muy dramático en Baranoa porque el alcalde terminó solicitando la militarización del municipio para tratar de generarle a sus habitantes la percepción de seguridad y tranquilidad. Y también hubo varias manifestaciones de violencia en Sabanalarga”. 

En paralelo, “sucedió lo mismo en la vía Oriental presentando también un caso dramático en el municipio de Sabanagrande. A inicios de este año el alcalde no solo solicitó también la militarización del municipio sino que denunció que era víctima de amenazas y de extorsión por parte de estos grupos y se empezaron a ver también unos brotes de violencia en Palmar de Varela y en Santo Tomás”

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La violencia pasó del área metropolitana a ser departamental

El experto en seguridad manifestó que problema que tenía era metropolitano pasó a ser literalmente departamental, pues las venderás de las organizaciones se desplazaron al sur del Atlántico como el municipio de Repelón, en donde normalmente no había presencia de grupos ni de actividades criminales. 

Tras la masacre de Las Flores y la reacción de la Policía, el profesor señaló que “estas organizaciones se vieron obligadas a buscar refugio en municipios vecinos, porque ellos saben bien que estos municipios tienen muy poca capacidad en cuanto a gestión de la seguridad y que hay muy poca presión de las administraciones en contra de la delincuencia porque no tienen mayores recursos”. 

Agregó que una vez se da inicio a los diálogos de paz entre ‘Costeños’ y ‘Pepes’ y el gobierno nacional, se da una expansión territorial: “porque ellos necesitan cumplirle al Gobierno, pero no pueden acabar su actividad criminal. Entonces lo que hacen es trasladarla hacia otros territorios del propio departamento y delinquir con otros nombres de grupos criminales. Se crean estos grupos alter egos, que son una especie de grupos de papel. Les pongo un ejemplo, ‘Los Costeños’ tienen el Bloque Residencia Caribe. Eso lo sabe todo el mundo, que es el mismo grupo. Pero en algunas ocasiones se presentan con un nombre y en otras con otro. Y ‘Los Pepes’ tienen un grupo que se llama 'La Mano Negra'”.

Violencia homicida y percepción de inseguridad

La violencia en el departamento del Atlántico enfrenta actualmente una doble realidad: el incremento de los homicidios y el crecimiento acelerado de la percepción de inseguridad entre la ciudadanía. 

El investigador Luis Fernando Trejos explicó que “desde principios de este siglo no veíamos las cifras que estamos viendo en este momento” y que eso va acompañado de la percepción de inseguridad de las personas que pueden ver a través de un dispositivo móvil lo que ocurre en tiempo real.

“Los dispositivos electrónicos, especialmente los celulares, hacen que tú te informes minuto a minuto y en la palma de tu mano sobre situaciones de seguridad o inseguridad que están ocurriendo en la ciudad. en el departamento y en el país. Muchas veces, lastimosamente, esas informaciones que están llegando casi que en tiempo real no pasan por ningún tipo de filtro editorial, sino la verificación por parte de quien recibe la noticia. Puede ser que a uno le llegue una imagen de un asalto a una tienda y uno crea que sea en cualquier barrio de Barranquilla, pero vamos a ver que eso sucedió hace 5 años u 11 años”. 

Señaló que muchas veces se amplifica la percepción de inseguridad por que no se tiene el contexto de lo que ocurre. 

Te pueden decir, mataron a alguien en Carrizal, pero no te dicen el por qué, el cómo, no sabemos cuáles fueron las circunstancias, si realmente fue una pelea entre grupos criminales, si fue entre vecinos, si fue algo pasional. Entonces, esa ausencia de narrativa también lo que produce es que crezca la especulación, y que crezcan estos falsos relatos que a veces, lo que hacen es desinformar a la ciudadanía y generar confusión”, agregó.

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