Réplicas del terremoto del 10 de agosto "pueden durar años", advierte el Servicio Geológico
Es normal que se produzca "un pico de actividad" como el que registró el país de 7.4 grados.
Las réplicas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto "pueden durar días, semanas, meses, incluso años", explica a EFE, Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El experto explicó que después de un terremoto de esa magnitud es normal que se produzca "un pico de actividad" como el que registra Colombia estas semanas, debido al reajuste de los esfuerzos geológicos tras la liberación de una gran cantidad de energía.
"Lo normal es que tengamos un pico de actividad sísmica posterior", señala Tovar, quien precisa que los movimientos posteriores suelen reducir progresivamente su magnitud, pasando de sismos mayores a otros de menor intensidad hasta que la zona se estabiliza.
En Colombia, sin embargo, la actividad posterior al terremoto de agosto no se limita a las réplicas, porque la Red Sismológica Nacional ha detectado también un enjambre sísmico en el departamento de Chocó y una secuencia de movimientos en Chaparral, en el departamento del Tolima.
El SGC considera que actualmente existe un pico de actividad sísmica "por fuera del promedio" que normalmente se registra en el país, donde todos los días ocurren movimientos, aunque la mayoría no llegan a ser percibidos por la población.

La incógnita de Chaparral
Uno de los focos que actualmente estudia el SGC está en Chaparral, donde se han registrado sismos de hasta magnitud 4,5 y a profundidades inferiores a 30 kilómetros, lo que hace que estos movimientos sean ampliamente sentidos por la población.
El organismo maneja como hipótesis preliminar que el terremoto del 10 de agosto pudo alterar los esfuerzos geológicos en diferentes regiones del país y que esto podría estar relacionado con la actividad que se observa en Chaparral.
"Esta es una hipótesis que tenemos por ahora preliminar", apunta Tovar, quien explica que el SGC continuará monitoreando la evolución de estos eventos para determinar si existe efectivamente una conexión entre el terremoto de agosto y la actividad actual en el Tolima.
La poca profundidad de los sismos de Chaparral ayuda a explicar por qué, pese a tener magnitudes inferiores a las del terremoto de agosto, son ampliamente percibidos por la población, sensibilizada aún por la tragedia.
Según Tovar, cuando los movimientos ocurren a menos de 30 kilómetros de profundidad, la energía liberada no alcanza a disiparse antes de llegar a la superficie.
Un país sísmicamente activo
Colombia es un país sísmicamente activo por la interacción de las placas de Nazca, Suramericana y Caribe, además de las numerosas fallas geológicas presentes en su territorio.
El país ha registrado a lo largo de su historia terremotos de gran magnitud, entre ellos el de Tumaco de 1906, de magnitud 8,8 y que generó un tsunami, además de los ocurridos en las ciudades de Popayán y Armenia, en 1983 y 1999, respectivamente.
Tovar recuerda que actualmente no existe en Colombia ni en ninguna otra parte del mundo una tecnología que permita predecir los terremotos. Lo que sí es posible es identificar, a partir del registro histórico, las regiones donde estos fenómenos han ocurrido y donde volverán a presentarse.
Por ello, insiste en la importancia de la prevención, desde asegurar cuadros, repisas y otros objetos que puedan caer durante un movimiento hasta establecer planes familiares y puntos de encuentro ante posibles fallos en las comunicaciones.
Los registros de la Red Sismológica Nacional sirven además como insumo para los mapas de amenaza sísmica y, a partir de estos, para las normas de construcción sismorresistente.
EFE