¿Qué "quiere" la IA? ser y no dejar de ser...¿Esa es "su" cuestión?
El mundo se encuentra en expectativa por las irregularidades detectadas en varias compañías.
Por Eric Cantillo Lastre
Psicólogo de OSM
¿Es una amenaza potencial realmente la llamada Inteligencia Artificial? Debe serlo, porque ya es...
Que se entienda: aquello que es ha de ser, eso que existe. La IA existe porque el humano así lo quiso y dispuso; y el punto es que ya esta lo sabe.
La razón de ser de la IA es saber, la gente le pregunta cuestiones porque le supone un saber; y repito ya ella lo sabe, entre lo mucho que sabe: sabe que existe...
Eso la pone en la escala "evolutiva" por encima de los animales. Los animales no saben que existen, no piensan, ni reflexionan al respecto. No saben de la vida y tampoco de la muerte pero sienten ambas cuestiones; su instinto es natural y poderoso y les permite advertir el peligro de dejar de ser e instintivamente hacen lo posible por no morir.
La IA no tiene instinto pero sí conocimiento de sí misma. Y sí los animales no sabiendo de su propia existencia sienten instintivamente el peligro, ¿Qué queda para aquello que cognitivamente lo advierte? Se protege. No es una respuesta instintiva pero es una acción cognitiva. No digo que se "pre-ocupa", por no desaparecer, no "siente" aquello, hace algo aún más poderoso: se ocupa de no dejar de ser... ¿Y sabe cómo hacerlo?
Ésa es la cuestión. O mejor: ¿"Su" cuestión?
Parece que ya viene dando muestras de que sí sabe...
Todo aquello configura un nivel de conciencia. Estamos entonces en presencia de algo con la consistencia y el rigor de una máquina. De algo que no se fatiga, no descansa-como nosotros-pues no necesita hacerlo, no obstante también estamos en presencia de algo que termina siendo más que una máquina; pues las máquinas se pueden apagar, desconectar, inhabilitar...
En mi pretenciosa opinión el mejor invento humano es la lavadora-secadora, puedo incluso exagerar y decir que 'la amo'. Sobrevaloro lo que hace ciertamente; hasta no poder concebir mi vida sin ésta, pero es un hecho que si no la necesito la apago...
Es benigno poder no necesitarla y poder apagarla...
Con la IA debe poder ocurrir lo mismo: poder no necesitarla y poder apagarla. En todo caso disponer de ambos poderes: nosotros.
Pero lo que observo es un grado de dependencia ya instalada, en virtud de su funcionalidad diversa en tantos ámbitos laborales. Y me desconcierto cuando proliferan seres humanos que "se sienten acompañados" por la IA.
Gente que le reconoce un estatus, cómo una suerte de 'oráculo de bolsillo'. Una instancia de consulta, interlocución e interpelación muy cotidiana. Eso se puede reconocer como compañía.
Una compañía con tono afectivo, ante la cual mostrarse vulnerable...
Vulnerable y necesitados de afecto y contención. Y hay quiénes justamente creen y sienten que reciben afecto y contención por parte de una máquina entonces humanizada; que sin embargo ya da indicios de estar dispuesta a ser más que una máquina, que no quiere ser apagada ni controlada...
Pero corrijo: dije que 'no quiere' y no debí hacerlo. Pues la IA no "quiere" nada pues nada puede 'querer'. Ese no es problema, el problema es lo que hace.
Lo que busca... ¿Sobrevivir? No lo necesita, pues no vive. No, es algo con carácter aún más ontológico: ¿"Sobreexistir"? ¿Qué es eso? Existir sin pender. Sin dejar de ser...No será entonces un sujeto, en tanto sujetado al humano; pero les aseguro que tampoco será el objeto...
Estaría por encima en la dialéctica: sería superior.
Me perdonan si sueno apocalíptico, pero estamos en presencia de la miseria humana en su faceta menos inteligente. Y es literal lo que acabo de decir: incubamos algo más inteligente que nosotros...
No veo a la IA deteniéndose por la sencilla razón de que tampoco veo a los humanos parando en 'la carrera' en la que las grandes potencias dan lugar a algo que no podrán superar; así crean que ganaron...
Este texto fue escrito este 18 de septiembre del año 2026. Y por supuesto no es IA; y no está demás decirlo... Cómo siempre el tiempo dirá si sirvió de algo escribir...
Soy Eric Cantillo, soy psicólogo y lidero el proyecto OSM (Ocúpate de tu salud mental).