"Nunca he utilizado el poder público para obtener sexo": Petro sobre denuncia de Deicy Jiménez
"La operación para descubrir mi vida íntima viene del Gobierno de Abelardo de la Espriella y hay dinero de por medio", afirmó el exmandatario.
El expresidente de la República, Gustavo Petro, se pronunció sobre las declaraciones de Deicy Jiménez, la joven que lo señaló de "pagar servicios sexuales a cambio de contratos".
Petro aseguró que "nunca he utilizado el poder público para obtener sexo" y que "jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales".
Jiménez indicó, en diálogo con la revista Semana, que conoció al exjefe de Estado "en una página de adultos", donde "utilizaba otro nombre" y que siguió en contacto con él a través de chats de Facebook, "donde tenía otros nombres de usuarios".
También afirmó que el expresidente "consumía cocaína" durante sus encuentros y reuniones.
Según Jiménez, Petro era quien "llevaba las papeletas de cocaína".
"Después de que han intentado mostrarme como corrupto y narcotraficante, intención expresada por personas como Abelardo De La Espriella y Donald Trump, sin poder presentar una sola prueba de corrupción o narcotráfico, porque nunca me he robado un peso del erario y he luchado durante más de dos décadas contra los narcotraficantes, poniendo al descubierto sus relaciones políticas, ahora pasan a indagar constantemente sobre mi vida íntima y sexual", expresó el exmandatario.
Puntualizó que "la operación para descubrir mi vida íntima viene del Gobierno de Abelardo De La Espriella y hay dinero de por medio".
"Cuando se intentó hacer creer, sin una sola prueba, que podría haber niñas travestis involucradas, infundio difundido por el señor Negre, su página de internet y sus bots, se supo casi de inmediato que varias camionetas buscaban niñas travestis en el barrio Santa Fe para pagarles por declaraciones contra mí. Quienes adelantaban esa operación fueron sorprendidos en el acto", manifestó el exjefe de Estado.
Petro enfatizó que "nunca he cometido delitos en mi vida sexual".
"Creo que, sin el poder de quienes pagan por esas entrevistas, no buscarían invadir mi vida íntima y sexual. El intento de invadir la vida íntima de las personas acaba con la libertad de cualquier ser humano en Colombia. Por eso, nunca he utilizado en mis debates las situaciones sexuales o amorosas de mis rivales. A lo largo de mi trayectoria parlamentaria he adelantado debates cruciales para el país", señaló el expresidente.
"Dado su fracaso en demostrar actos de corrupción en mi vida pública, ahora se meten en lo que creen que ha sido mi vida sexual hasta el momento. Pienso que la vida íntima no es para exhibirla y que nadie tiene derecho a exponer la intimidad de otra persona, porque entonces la palabra libertad deja de tener sentido", agregó.
El exmandatario indicó que cree que "la vida sexual debe regirse por los mismos principios que se defienden en la vida pública. Debe existir coherencia entre lo público y lo privado".
"No se puede hablar de paz en público y cometer actos de violencia intrafamiliar. No se puede hablar de igualdad y condenar a la compañera sentimental a la sujeción, la inferioridad o la violencia. Nadie podrá decir eso de mí", expresó.
"Jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales. Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante", añadió.
Según Petro, ayudar a mujeres pobres, madres cabeza de hogar y que realizan trabajo sexual, para que tengan opciones de vida diferentes, "como he demostrado en la administración pública mediante programas concretos y financiados, es algo muy distinto a entregar contratos a cambio de relaciones sexuales".
"Jamás una persona que haya participado en esos programas públicos podrá decir que yo he hecho algo semejante. Esos programas han existido porque responden a uno de mis principios fundamentales: que las mujeres tengan opciones y oportunidades en la vida, el trabajo y el estudio. Es un principio que defiendo tanto en mi vida pública como en mi vida íntima", sostuvo.
"Por eso, el principal resultado de mi gobierno fue que las mujeres del estrato uno terminaran siendo el grupo social más beneficiado por mi política social y económica. Las mujeres del estrato uno vieron crecer sus ingresos reales un 41 % durante mi gobierno. Esto no solo contribuyó a reducir la desnutrición infantil, sino también el trabajo sexual obligado", añadió.
Petro puntualizó que en su vida personal "no ha sometido a ninguna mujer".
"Siempre he puesto la libertad como principio fundamental de mis relaciones. Nunca he obligado a nadie. Y cuando he encontrado situaciones de vulnerabilidad social, he buscado ayudar a superarlas. Soy heterosexual, pero no critico a quienes tienen una orientación homosexual o bisexual, ni a quienes practican el poliamor. Han existido presidentes homosexuales y jamás los he criticado por ello", aseguró.
"Jamás he cometido un delito en ninguna relación sexual. Cuando era muy joven, visitaba de vez en cuando lugares donde se ejercía el trabajo sexual. Allí experimenté que me parecía sucio pagar por sexo y percibí la tristeza de los hombres y las mujeres que acudían a esos lugares. Por eso, hace décadas dejé de visitarlos", agregó.
Aseveró Petro que "nunca" ha "utilizado el poder público para obtener sexo, aunque sé lo que el poder puede provocar".
"En mi sexualidad no está el uso del poder, sino la búsqueda del amor y su realización", manifestó.
"Cuando en esa búsqueda encuentro vidas destruidas por una sociedad machista, que discrimina económica y socialmente a las mujeres, hago lo que un revolucionario debe hacer: ayudar, entregarse al máximo y transformar la realidad", concluyó.

