Hipopótamos colombianos.
Hipopótamos colombianos.
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EFE

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MinAmbiente pide al Gobierno de la India autorización para trasladar los hipopótamos

Tras la solicitud que envió el heredero multimillonario indio Anant Ambani.

La Ministra de Ambiente, Irene Vélez, informó este jueves que radicó una petición formal al Gobierno de la India para saber si autorizan o no el traslado de hipopótamos al centro Vantara, como lo solicitó este sitio en una carta conocida esta semana.

"Es importante recordar que la translocación de especímenes no solo requiere la voluntad de privados, necesita permisos y autorizaciones ambientales gubernamentales, en cumplimiento estricto de las convenciones internacionales sobre biodiversidad ratificadas por Colombia", indicó la alta funcionaria.

Vélez puntualizó que las prioridades del Gobierno son:

- Proteger nuestra naturaleza, especies nativas y quienes dependen de estos servicios ecosistémicos, como nuestros pescadores.

- Actuar bajo la mejor ciencia disponible para reducir el impacto de los hipopótamos en el territorio, atendiendo nuestra normativa vigente.

- Insistir en todas las instancias técnicas y diplomáticas para su translocación y/o control.


"Son bienvenidas todas las propuestas que se enmarquen en el Plan para la Prevención, Control y Manejo de la Especie Exótica Invasora Hipopótamo, adoptado en 2024", señaló la Ministra.

"Nuestro criterio y objetivo siguen siendo las decisiones judiciales vigentes y la mejor ciencia disponible sobre el tema. Seguimos firmes con la puesta en marcha de todas las estrategias en simultáneo", agregó.

Arca biotecnológica

Vantara, el arca biotecnológica de la familia Ambani en la India, es un ecosistema entre la infraestructura de la mayor refinería de petróleo del mundo creado con una selva artificial de diez millones de árboles, que se ha ofrecido como la única salida técnica para frenar el sacrificio autorizado este mes por el Gobierno de Colombia.

Este oasis de 1.200 hectáreas, blindado y privado, desafía la lógica del paisaje árido del oeste de la India. No funciona como una reserva al uso, sino como un centro de ingeniería biológica donde el cuidado animal se gestiona con la precisión de un laboratorio genómico.

En este enclave de los Ambani, la herencia más problemática del ecosistema colombiano podría encontrar su destino final bajo un sistema de bienestar animal que parece extraído de la ciencia ficción.