Iglesias Católica y Cristiana rechazan afirmación de Petro sobre "relación sexual de Jesús con María Magdalena"
Piden respeto por las creencias religiosas que "es un principio protegido por el ordenamiento constitucional colombiano".
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol) emitieron dos duros pronunciamientos sobre la afirmación que lanzó el Presidente de la República, Gustavo Petro, sobre Jesucristo.
Esto fue lo que dijo el mandatario: "Yo no lo llamo Jesucristo, porque ‘Cristo’ es un término de origen griego, y desde ahí comenzaron a difundirse mensajes que lo presentaron como poder y rey, cuando nunca lo fue. Fue un hombre de luz, verdadero y revolucionario; por eso lo mataron. Su mensaje sigue vigente hoy porque tenía razón. Yo creo que Jesús hizo el amor, quizá con María Magdalena, porque un hombre así, sin amor, no podría existir. La mujer lo apoyó hasta el último momento".
Los obispos de la Iglesia Católica en Colombia, como pastores que expresan el sentir de millones de fieles en el país, reiteraron su fe en Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador, y recordaron que el respeto por las creencias religiosas es un principio protegido por el ordenamiento constitucional colombiano.
Los prelados reafirmaron que para la Iglesia Católica “Jesucristo es el Hijo único de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, centro de nuestra fe y esperanza”.
En el mensaje, firmado por la Comunidad de Presidencia de la CEC, los obispos subrayan que Jesucristo no puede ser entendido únicamente como un personaje histórico o un referente moral, sino como el Salvador en quien la Iglesia cree y a quien confiesa. En este sentido, recuerdan que "la fe cristiana se fundamenta en la revelación de Dios en la persona de Jesucristo, tal como lo testimonian las Sagradas Escrituras y la Tradición viva de la Iglesia".
La Conferencia Episcopal también enfatiza que Colombia, como Estado social de derecho y laico, tiene el deber de garantizar el respeto por las convicciones religiosas de sus ciudadanos. Al respecto, el comunicado señala que "la laicidad del Estado no implica desconocer o deslegitimar las creencias religiosas, sino asegurar la libertad de todos para profesarlas y vivirlas sin discriminación".

Por su parte, la Confederación Evangélica de Colombia indicó que estas declaraciones "tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica, y constituyen una falta de respeto hacia la figura central de la fe cristiana: Jesucristo, el Hijo de Dios, Salvador del mundo, cuya vida y mensaje están claramente establecidos en las Sagradas Escrituras".
"La Biblia, fuente fundamental de la fe cristiana, no respalda ni sugiere tales afirmaciones. Por el contrario, presenta a Jesucristo como santo, íntegro y obediente al propósito divino, y a María Magdalena como una discípula fiel y transformada por su gracia, no como objeto de especulación ni distorsión ideológica", sostuvo.
