Centros de Vida: lugares de encuentro, recreación y atención para los adultos mayores
De acuerdo con el Distrito, a la fecha con la estrategia se han impactado más de ocho mil personas y se encuentran habilitados en todas las localidades.
Envejecer ha transformado su significado para muchas personas en Barranquilla. Lo que antes se percibía como una etapa de aislamiento y deterioro físico, hoy se ve como una oportunidad de vida nueva, con bienestar, salud y trabajo en comunidad.
Esto se hace cada vez más evidente a través de los beneficiarios del programa Centros de Vida, una iniciativa liderada por la Alcaldía de Barranquilla, que tiene como objetivo mitigar las dificultades asociadas a la vejez, devolviéndoles a los adultos mayores su valor como pilares fundamentales de la sociedad.
De acuerdo con el Distrito, a la fecha, un total de 8.200 adultos mayores se han beneficiado de la oferta institucional, así como de la infraestructura dispuesta para el desarrollo de las actividades en diferentes sectores de la ciudad.

Para garantizar que ningún adulto mayor se quede sin atención, la ciudad dispone de 26 Centros de Vida ubicados en inmuebles acondicionados específicamente por la Alcaldía para ofrecer atención permanente de lunes a viernes.
Virginia Reyes, edil de la localidad Suroccidente y quien lidera el programa en el barrio Nueva Colombia, destacó las acciones de atención integral que se desarrollan en su sector y de las que se benefician muchas personas.
“Yo me siento muy agradecida y reconozco la labor que están haciendo con los adultos mayores y las atenciones que brindan en salud y bienestar. Además, tienen la posibilidad de recibir auxilios económicos que les ayuda con sus gastos y para el traslado a las instalaciones”, expresó.
El impacto va más allá de estas sedes, con el uso del espacio público a través de 131 parques en los que, según el Distrito, se realizan jornadas de atención dos veces por semana, facilitando el acceso directo en los barrios de las distintas localidades y en el corregimiento de Juan Mina.
Asimismo, el Centro de Vida del barrio Santuario, es la sede con mayor número de beneficiarios al atender diariamente a 231 participantes residentes de la zona y sus sectores aledaños.

Nutrición, actividad física y atención psicosocial
Dentro de los enfoques que abordan las estrategias desarrolladas en estos espacios están: nutrición, salud física y atención psicosocial, brindando así una atención integral que, eventualmente, genere mejor calidad de vida para los adultos mayores beneficiarios.
Por esto, la cartera de Gestión Social indicó que teniendo en cuenta que muchas de estas personas no cuentan con recursos económicos para tener una buena alimentación, los centros ofrecen en cada sesión una ración alimentaria que cubre entre el 30% y el 40% del valor calórico diario recomendado.
Además, señaló que las minutas son diseñadas por nutricionistas profesionales siguiendo los lineamientos del ICBF y las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA).
En lo que respecta a salud, los beneficiarios participan en jornadas de salud oral, actividades de estimulación, rumbaterapia, clubes de caminantes y rutinas de actividad física terapéutica guiada. Mientras que, en la atención psicosocial, se desarrollan talleres cognitivos, cuidado de la salud mental, actividades artísticas, aprendizaje de oficios manuales y encuentros para conectar con los jóvenes.
Paralelamente, para los casos más extremos donde existe un abandono absoluto y una ausencia total de redes de apoyo familiar o social, el Distrito opera los Centros de Bienestar. “Estos espacios especializados van un paso más allá de las actividades diurnas, ofreciendo servicios completos de hospedaje, cuidado y asistencia social permanente para dignificar la vida de quienes más lo necesitan”.

¿Cómo se puede acceder a estos programas?
El acceso a estos programas es gratuito, pero requiere el cumplimiento de una serie de condiciones diseñadas para priorizar a la población más vulnerable en la ciudad.
Por eso, las personas interesadas en inscribirse en el centro, parque o espacio comunitario más cercano a su residencia deben contar con requisitos tales como: tener una edad igual o mayor a 60 años, residir en la ciudad, estar en las categorías A, B o C del Sisbén, una fotocopia del documento de identidad y un recibo de servicio público.