
Mbappé destrozó al Manchester City con un triplete en el Santiago Bernabéu
Real Madrid derrotó 3-1 al equipo de Pep Guardiola y se metió en octavos de final de la Champions.
Un triplete de Kylian Mbappé, desatado en una noche europea soñada de blanco, hizo añicos al Manchester City más endeble de la 'era Guardiola', superado en todas las facetas por el Real Madrid, que extendió la superioridad del Etihad con un partido brillante en el Bernabéu que refuerza su candidatura a la decimosexta.
Revitalizado en el duelo de mayor exigencia, la que perfectamente podía haber sido la final, despertó la verdadera imagen dominante del Real Madrid en la Liga de Campeones. Ante una caricatura de Manchester City que suma un nuevo capítulo de desprestigio al peor curso de Pep Guardiola.
Nunca un equipo de Guardiola mostró menos señas de identidad en un campo. Será el quien decida si estos claros síntomas de fin de ciclo afectan solamente a futbolistas o también al banquillo.
Encarar un partido trascendental del único título grande por el que aún peleaba sin Rodri al mando, cuya dimensión se palpa en la ausencia prolongada, con De Bruyne en el banquillo, por si faltaba poco, sin Haaland tocado, era una losa. Y el Real Madrid sabía la forma de dañar la inconsistencia de una defensa impropia de la grandeza, al menos en presupuesto, de la plantilla del City.
Tardó apenas cuatro minutos. En un balón de uno de los jugadores que más ha crecido en la eliminatoria, Raúl Asencio, en largo, preciso, a la espalda de los centrales que fueron un flan ante Mbappé. Midió mal Rubén Dias y precisó bien Kylian. De primeras, picando el balón a la salida desesperada de Ederson.

El papelón de asumir el marcaje de 'Vini' en un City sin lateral derecho tras la espantada de Walker recayó en Khusanov. Desbordado. Superado siempre en carrera, indeciso en el juego aéreo y en la acción del segundo tanto madridista. A los 33 minutos, cuando el Real Madrid degustaba su superioridad.
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Así llegó una acción coral para dar forma a un gran gol. La conexión de Jude Bellingham con Vinicius, la indecisión de salir al corte de Khusanov la aprovechó Rodrygo para asistir a Mbappé. Recorte de diestra y zurdazo potente a la red. El Bernabéu era una fiesta.
Rodrygo buscó su gol con dos disparos pero era la gran noche soñada de Mbappé. Tras acariciar su triplete lanzándose a un centro de Fede Valverde. El Bernabéu coreó sin cesar el nombre de su nuevo ídolo, el más esperado, que ya decide los días grandes con su demoledora pegada.
Restaba media hora de sufrimiento para Guardiola en el Bernabéu, sosteniendo en pie la imagen pobre de su equipo y el cachondeo de la grada. Hasta el balón fue del Real Madrid entre olés en la posesión. Un día de superioridad en el duelo de los que en el arranque de la nueva Champions eran considerados los grandes favoritos, que refuerza la candidatura madridista a extender su reinado. Atlético de Madrid o Bayer Leverkusen esperan en octavos mientras resuena en el coliseo de la Castellana el "así, así, así gana el Madrid".
EFE