Gessime Yassine (izquierda) y Soufiane Rahimi celebran el cuarto gol de Marruecos.
Gessime Yassine (izquierda) y Soufiane Rahimi celebran el cuarto gol de Marruecos.
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EFE

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A Marruecos no le alcanzó la remontada ante Haití para ganar su grupo

La escuadra africana ganó 4-2 y quedó segunda por detrás de Brasil.

Por dos ocasiones por detrás en el marcador, la segunda con un golazo de Isidor, Marruecos debió reponerse en una trepidante primera parte, dirigido por el despliegue de Hakimi, que lideró un empate ante Haití que transformó Rahimi en victoria desde el minuto 78 en adelante para ser segunda del grupo C (4-2).

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Semifinalista en 2022, sin peligrar en ningún caso la clasificación, ahora aparecen tres opciones desde su segundo lugar: Países Bajos, Japón o Suecia. Uno de los tres será su adversario el próximo 29 de junio (el 30 en España) en la ciudad mexicana de Monterrey.

El gol de Bono en propia puerta, con la incursión dinámica, a toda velocidad, de Duverne por el sector izquierdo, hasta la línea de fondo, y con el pase atrás para el taconazo afortunado de Joseph, cambió el paso de repente. Era tan solo el minuto 10.

Marruecos reaccionó. Fue Hakimi un líder imparable. Tan trepidante hacia arriba como presente casi en cada acción sobre el terreno, el lateral del París Saint-Germain fue el motor con el que aceleró su selección hacia un empate indispensable.

No solo eso, fue él quien anotó el 1-1. Placide no sintió la inspiración de las jugadas anteriores. Si instantes antes se multiplicó con una doble parada ante el propio Hakimi y Saibari, plenas de reflejos, después soltó un balón en el área con su manopla que quedó para el remate del lateral.

Cuando encajó el 2-1, también de pronto, con un derechazo impresionante, potente, a 126 kilómetros por ahora, directo a la escuadra, de Isidor desde fuera del área, a los jugadores marroquíes les alteró de nuevo el gesto, entre la incredulidad, la frustración y la rabia.

Y, otra vez, Hakimi. Cada balón que controló lo dirigió como un resorte, sobrepasado cada obstáculo, por la derecha hacia la otra área. Su pase atrás a la llegada de Saibari generó el 2-2 cuando pasaban unos segundos ya del minuto 45, antes del descanso.

La segunda parte rebajó sus ocasiones. También la locura que fue el primer tiempo. Lo intentó El Khanouss, lo respondió Placide.

Era ya la hora de encuentro. El empate visible en los video marcadores, pero también sobre el terreno, sin que Marruecos fuera capaz de imponer la superioridad y la responsabilidad que tenía hasta el tramo final, cuando el liderato ya era imposible, por más que Rahimi rescató el triunfo a la salida de un córner en el minuto 78 y entregó el 4-2 a Yassine en el 88.

EFE

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