“En 2027, Dios mediante, vamos a tener campeón mundial”: Carlos Utria
El boxeador de Soplaviento (Bolívar) viene de lograr una difícil victoria, en Las Vegas, sobre Isreal Mercado.
Ni el escenario del T–Mobile Arena, ni su rival (Israel Mercado), ni el público asistente intimidaron al colombiano Carlos Utria en su debut en Las Vegas (Nevada).
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“Salí a pelear como si estuviera en Soplaviento (su pueblo natal) o en el gimnasio Cuadrilátero”, aseguró Utria, quien no vio ninguna diferencia entre lo que vivió el año pasado en el Grand Prix de Arabia Saudí y lo que se encontró en la llamada ‘Ciudad del Juego’.
Al final, Utria ganó por decisión dividida, discutida para unos, pero no para él.
–¿Usted se sintió ganador cuando acabó la pelea?, era una pregunta ineludible.
– “Sí”, respondió Utria. “Di los golpes más claros, me moví mejor. La gente ve más al boxeador que va hacia adelante, al que se le ve más agresividad”, justificó.
– “Fue una decisión justa”, agrega para concluir la polémica que originó el fallo de los jueces y que desató abucheos del público.
Utria ha visto, por lo menos, un par de veces su pelea con Mercado y no tiene dudas de que fue el ganador. También dice que ha tomado nota de los errores cometidos y que no debe repetir en futuras peleas.
Reconoce que contra Mercado no llegó en las mejores condiciones. Cree que hizo mucho por la forma cómo subió al ring para esa pelea y que, de haber estado en perfecto estado, habría ganado por nocaut.
“Yo lo puse mal como en tres ocasiones, pero el cuerpo no me daba. Yo quería, mi mente pensaba algo, pero mi cuerpo no me respondía. Traté de mantenerme, de no tirar tanto golpe por miedo a cansarme. El cuerpo no me reaccionaba con esa fluidez como siempre lo he hecho. Si estaba al 100%, seguro que lo noqueo”, afirma.

Ante Mercado, Utria tuvo inconvenientes para dar el peso (140 libras), pero eso lo atribuyó al estrés que lo afectó antes del combate.
“Por cuestiones de la visa. Tú me dirás, qué tiene que ver eso con peso, pues eran seis viajes que hice en esa semana, por avión, por tierra, era difícil mantener el peso ya que no tenía un horario fijo de entrenamiento y mantenía sin comer y sin beber agua. Eso me debilitó en la pelea”.
Incluso, llegó a pensar que no iba a haber pelea, ya que se acercaban los días y no obtenía su visa de ingreso a Estados Unidos.
“Yo pensaba que la pelea no se iba a dar, a mi manejador (Alberto Agámez), a toda hora lo llamaba, pero era porque estaba preocupado. Eso me desmotivó un poco, me tenía triste, pero se sacó la visa, se peleó y se ganó, que es lo importante”.
Afirmó que, después de su triunfo en el Grand Prix, Israel Mercado era su “prueba de fuego”.
“Es un boxeador que está acostumbrado a pelear con prospectos y ganarles, pero esta vez no fue así, le ganamos y pasamos la prueba. Faltan ajustar cosas para la próxima pelea, pero ya no va a haber ese inconveniente de la visa, va a haber más tiempo de llegada, mejor preparación en Estados Unidos y México, varios entrenadores con experiencia, mejor nivel de sparrings. Todo eso va a estar a mi favor”.
Recuerda que apenas llegó a Las Vegas día y medio antes de la pelea, mientras que Mercado estaba acostado en su hotel descansando.
“Son cosas que a la hora de la pelea suman. Lo que cansa un viaje de 4 horas, 5 horas, otra hora por tierra, rueda de prensa, todo eso sin comer, a la hora de la pelea pasa factura, pero teníamos que sacar la pelea adelante como sea y eso fue lo que hicimos”.
Durante el campamento para esta pelea, que duró seis meses, exactamente el 30 de julio, Utria perdió a su abuelo paterno, Benjamín. Fue un duro golpe para él, tanto así que interrumpió su entrenamiento para regresar a Colombia para asistir a su funeral.
“Mi abuelo no pudo ver cómo su nieto debutaba en Las Vegas. Eso me dio duro, pero trabajo para tratar de dejar su nombre en alto y que esté orgulloso donde quiera que esté”.
A pesar de que sabía que su abuelo estaba en sus últimas, dice que nunca se está preparado para este tipo de noticias.
“Siempre trato de honrar su nombre y llevarlo en mi corazón. Dicen que no muere quien se va, sino quien se olvida. Tuvo la dicha de ver como su nieto se coronaba campeón en Arabia, se llevó un buen recuerdo”.

La otra cara de la moneda en su vida es el hijo que viene en camino, que nacerá en enero y que llevará por nombre Enzo. Eso lo tiene muy emocionado, junto a su esposa Yinaris Pinzón, quien es hija del exboxeador y entrenador Raúl Pinzón.
Utria relató su experiencia de entrenar con el equipo Panda, del mexicano Jay Nájar, que tiene a su cargo a William ‘Camarón’ Zepeda, recientemente coronado campeón ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) e hizo guantes con el colombiano.
“Es mi primer campamento internacional y me aceptaron con tanto cariño que hacen que yo los quiera a ellos como parte de mi familia. Le quiero dar las gracias a ‘Camarón’ Zepeda que confió en las capacidades que yo tenía y vio en mí un plan de trabajo para su pelea por el título mundial, que gracias a Dios lo consiguió. Es una victoria que uno se saborea porque aportó su granito de arena para ese título”.
También tuvo un encuentro con Teófimo López, quien protagonizó la pelea principal en Las Vegas, aunque se familiarizó más con Rolando ‘Rolly’ Romero, quien le dio bastantes consejos.
Contra Mercado, Utria cumplió la primera de seis peleas que firmó con Premier Boxing Champions (PBC). Aunque Mercado le pidió la revancha, por ahora no está en los planes a corto plazo del colombiano.
Lo más seguro es que Utria vuelva a pelear en diciembre, nuevamente en Las Vegas. Mientras tanto, descansa en su casa, a la espera de la llamada para empezar a prepararse.
“En 2027, Dios mediante, vamos a tener un campeón mundial que se llama Carlos Utria”, concluyó.