Dudas sobre el destino de la selección femenina iraní tras el asilo a seis en Australia
Fueron objeto de polémica al no cantar el himno nacional durante su debut en el campeonato contra la selección de Corea del Sur.
La selección femenina de fútbol de Irán se ha dividido entre Australia y Malasia después de concluir en el país oceánico su participación en la Copa de Asia. Mientras al final seis integrantes se han quedado asiladas en el país austral, el resto viajó a Kuala Lumpur para en principio regresar a Irán.
Según la agencia pública de noticias Bernama, un oficial de la Embajada de Irán en Malasia confirmó que las deportistas que salieron de Australia (una veintena) aterrizaron en el país del Sudeste Asiático este miércoles e indicó que está previsto que regresen a Irán, sin fijar una fecha.
EFE ha intentado sin éxito ponerse en contacto con la Embajada iraní.
Un portavoz de la Confederación Asiática de Fútbol dijo a EFE que las mujeres permanecerán en Malasia "hasta que se confirmen los preparativos de su próximo viaje", sin especificar más.
Este indicó que partieron de la ciudad australiana de Sídney en un vuelo con destino Kuala Lumpur la noche local del martes.
Las deportistas, que llegaron a Australia antes del inicio de la guerra en Irán, fueron objeto de polémica al no cantar el himno nacional durante su debut en el campeonato contra la selección de Corea del Sur, aunque sí lo entonaron en su segundo y tercer partidos, y fueron tildadas de "traidoras" en una televisión iraní.
Seis asiladas
Australia informó el martes de que había concedido visados humanitarios a cinco futbolistas iraníes que solicitaron asistencia para no tener regresar a su país de origen tras quedar eliminadas del torneo Copa de Asia el fin de semana.
El anuncio se produjo después de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiera a Camberra (Australia) que proporcionara asilo a las deportistas iraníes y que, si no lo hacía, las refugiaría Washington. Horas más tarde, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, dijo que había hablado por teléfono con Trump.
Otra jugadora y una integrante del cuerpo técnico de la selección se sumaron a pedir asilo, si bien una de ellas decidió finalmente no quedarse en el país, según el ministro australiano de Interior, Tony Burke, que hoy declaró a medios locales:
"Mis funcionarios se aseguraron de que esta fuera su decisión y se hicieron todas las preguntas que se debían hacer".
EFE