Innovación: por fin en la agenda electoral
Llevo varios años escribiendo en mis artículos y en mis redes sociales sobre la relevancia que debe incluir dos temas en los debates electorales y en los aspectos programáticos de los candidatos. Estos son la ciencia, tecnología e innovación y el desarrollo digital. Durante todas las elecciones, sean nacionales o locales, consulto a las redes sociales de los distintos aspirantes sobre sus propuestas en estos temas y, salvo al actual Gobernador del Atlántico, ninguno se ha pronunciado en nada relacionado.
Pues bien, parece que la próxima elección presidencial tendrá una diferencia con las anteriores, por lo menos en los temas de innovación, ya que hasta ahora tres de los candidatos se han caracterizado por incluirla en sus discursos.
En primer lugar, mencionemos a Sergio Fajardo, que cuenta con una visión un poco más de ciencia, que de innovación, que le permite articular una estructura programática que vincule los distintos escalones del conocimiento: la investigación científica, la transferencia de conocimiento y el desarrollo tecnológico. Fajardo ha planteado varias veces la necesidad de crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, lo cual sería muy positivo ya que al pobre Colciencias, en su calidad de Departamento Administrativo, cada vez le recortan más el presupuesto al punto de tener más recursos destinados a su operación que a su impacto misional.
Continuamos con Humberto De La Calle. El candidato liberal se ha pronunciado varias veces en sus redes sociales respecto al poco presupuesto asignado a la Ciencia y Tecnología para el 2.018. Ha demostrado tener una visión clara sobre la necesidad de incrementar el porcentaje del PIB asignado a este rubro si queremos ser un país que competitivo, siendo consciente incluso de la incoherencia de tener un plan para ingresar a la OCDE sin fortalecer la investigación y la innovación. Además, el ingreso de Daniel Quintero (ex Director de INNpulsa y ex Viceministro de Economía Digital) como Director General de su Campaña, deja un mensaje claro que la innovación y la tecnología serán parte fundamental en su agenda.
Por último mencionemos a Iván Duque. El candidato del Centro Democrático ha basado buena parte de su campaña en el término de la Economía Naranja y la industria basada en el conocimiento. Se ha dedicado a estudiar casos como el de Uruguay, en el que la alta inversión en desarrollo de software y producción de contenidos le ha permitido incrementar su Producto Interno Bruto. Para Duque la economía del país debe tener un componente fuerte basado en la economía del conocimiento.
Estos tres ejemplos de candidatos nos muestran que sí se puede hacer una campaña incluyendo en las agendas y los debates los temas de innovación. No para hacer discursos académicos, sino para presentar una propuesta de desarrollo económico seria, que incluya la generación de conocimiento y el desarrollo tecnológico como uno de sus pilares.