Asesinan a joven de 17 años cuando escuchaba culto cristiano en Malambo
Otro resultó herido. Aparentemente el atentado no iba para él. Cuatro personas pasaron disparando.
Las ilusiones y las ganas de salir adelante del joven de 17 años Carlos Mario Navarro Mendoza fueron asesinadas de cinco disparos en la noche de este viernes en el barrio San Fernando de Malambo, cuando cuatro personas entre ellas una mujer, a bordo de dos motos, le dispararon.
A la calle 26 con carrera 10A llegó el grupo de jóvenes armados a disparar contra las personas que se encontraban afuera de una tienda. Infortunadamente allí se encontraba Carlos Mario.
Los vecinos del sector indicaron que Navarro Mendoza estaba frente a una tienda esperando a su hermano que se encontraba en el culto cristiano que se celebraba en ese lugar.
"Había estado en internet, y después se quedó esperando a su hermano que estaba en el culto y que él estaba escuchando. Pero de repente aparecieron desconocidos en dos motos disparando", dijo una vecina.
Según ellos, Carlos Mario estaba en el lugar y hora menos indicado. "Lo confundieron, a él no iban a matarlo, no tenía problemas con nadie y tenía tres días de haber venido de Cartagena".
Cinco disparos impactaron en el joven, uno le impactó en la cabeza. En el ataque criminal también resultó herido con un disparo en la pierna derecha un hombre identificado como Manuel José González Santos, según la Policía, presenta una anotación judicial por el delito de hurto.
Los agresores después de cometer el crimen se dieron a la huida pero varias cuadras después fue capturado un hombre identificado como Juan Stiven Pérez, de 23 años, ya que un testigo pudo reconocerlo por haber cometido el hecho.

Carlos Mario y Manuel José fueron auxiliados y llevados al Hospital de Malambo. El primero llegó sin signos vitales, mientras que el segundo se encuentra fuera de peligro.
Primera vez que venía a Malambo
Carlos Mario llegó hace 3 días a Malambo proveniente de Cartagena con el fin de ayudar a su hermano en un trabajo de albañilería para luego regresar a Cartagena y ayudar a su familia.
El grupo de agresores acabó con las ilusiones del joven, pese a que intentó correr a la tienda para esconderse de las balas.
Carlos Mario Mendoza Navarro residía en el barrio Olaya Herrera en Cartagena junto con sus padres.
